La situación en el hospital público continúa generando preocupación entre los padres que necesitan turnos para el control pediátrico de sus hijos. En esta oportunidad, una madre de un niño de 10 años relató su experiencia al intentar conseguir un turno con la pediatra de cabecera de su hijo, encontrándose con demoras que dificultaron sus planes.
"Desde principios del mes pasado estoy tratando de sacar un turno, pero me lo dan para un mes después, y así es siempre", comentó en diálogo con este medio. Este control era vital para un próximo viaje, pero la demora ha hecho imposible que su hijo pueda viajar. "No puede ser que tarde tanto para un simple control que se hace una vez al año. Ya avisé que no podrá viajar por este motivo".
Además, la madre relató una experiencia indignante mientras esperaba en el hospital: "El teléfono fijo del hospital sonaba una y otra vez, pero nadie lo atendía. Es una vergüenza".
Julia Acosta, titular del Tribunal de Faltas local, se mostró cauta ante el anuncio municipal. "Hace más de 11 años que estoy y nunca hubo radares", señaló, remarcando que todavía desconoce los detalles técnicos y la ubicación de los dispositivos.
Tras el intenso calor de la semana, nuestra ciudad amaneció bajo un cielo cubierto y con ráfagas del sudeste. El pronóstico anticipa tormentas para lo que resta de la jornada y un marcado descenso de la temperatura.