El vandalismo en la ciudad ha dejado de ser una serie de hechos aislados para convertirse en una problemática cotidiana que afecta la calidad de vida de los frentistas. En las últimas horas, un vecino de la zona de calle Independencia y Sarmiento reportó un nuevo ataque ocurrido alrededor de la medianoche del martes.
Según la denuncia recibida por la redacción de Extremo Diario, un grupo de jóvenes arrojó un piedrazo contra el portón de un garage, provocando la rotura total del cristal. Lejos de ser un evento único, los residentes aseguran que es una práctica común de grupos de menores que circulan por la zona pateando puertas y dañando propiedades.
"Hay horarios en que Arroyo parece tierra de nadie. Hay menores que en grupo se creen graciosos dañando propiedad ajena", expresó uno de los damnificados, quien además puso el foco en la responsabilidad de los adultos: "¿Dónde están los padres y educadores? ¿Nadie controla que no estén en su casa un martes a medianoche?".
La gravedad del asunto se refleja en las medidas extremas que los vecinos han tenido que adoptar para resguardar su patrimonio:
Ventanas tapiadas: Muchos han optado por colocar maderas en el interior de las ventanas que no tienen persianas para evitar que las piedras ingresen a las viviendas.
Portones asegurados: Refuerzan los ingresos con tornillos para evitar que sean abiertos a patadas.
Rejas contra el uso indebido: Se han instalado rejas en entradas de viviendas para evitar que sean utilizadas como "baño público".
Los vecinos denuncian que los costos de reparación son altísimos y que, ante la repetición de los hechos, muchos optan por no arreglar más los vidrios. "Involucionamos como sociedad. Es absurdo tener que encerrarse y pensar en tapiar con cemento por culpa de inadaptados", concluyeron los denunciantes, quienes también advirtieron que el problema se agrava los fines de semana bajo el consumo de sustancias.