En diciembre de 2021, el actual intendente reclamaba a la gestión de Nizar Esper un estricto cumplimiento de la normativa vigente. Tras los recientes incidentes y estruendos en la ciudad, los vecinos le recriminan que la ordenanza sigue siendo letra muerta.
Las recientes celebraciones y festejos futbolísticos en Arroyo Seco volvieron a poner en el centro del debate una problemática recurrente: el uso irrestricto de bombas de estruendo y pirotecnia de alto impacto sonoro. Sin embargo, el malestar de la comunidad no solo apunta al estruendo que padece la población más vulnerable y los animales, sino también a la inacción oficial para fiscalizar la ordenanza de "Pirotecnia Cero".
Un repaso del archivo reciente deja al descubierto las contradicciones entre el discurso opositor y la gestión pública. El 20 de diciembre de 2021, Daniel Tonelli —en aquel entonces concejal de la ciudad— publicaba en sus redes sociales un contundente mensaje con la fundamentación del pedido que el cuerpo deliberativo le realizaba al por entonces intendente Nizar Esper.
En dicha publicación, Tonelli recordaba que desde 2019 Arroyo Seco fue declarada "Territorio Libre de Pirotecnia", prohibiendo de forma taxativa el uso, comercialización, depósito y circulación de artificios sonoros. Argumentaba además la necesidad de proteger a las personas dentro del espectro autista (TEA), adultos mayores con hipersensibilidad auditiva y animales domésticos.
En aquel texto, aprobados los pedidos por unanimidad, Tonelli solicitaba enfáticamente al Ejecutivo que "realice los controles correspondientes para hacer respetar la ordenanza vigente por el bien de todos los ciudadanos".

Hoy, al frente del Municipio de Arroyo Seco, las respuestas oficiales ante los incumplimientos parecen apelar al mismo estribillo de gestiones anteriores: la dificultad técnica para controlar o la exigencia de registros fílmicos para intervenir. La paradoja resulta evidente para los frentistas y entidades proteccionistas, quienes señalan que la normativa sigue sin aplicarse con el rigor que el propio hoy intendente exigía desde su banca legislativa.
El siniestro se produjo en la noche de este domingo sobre el kilómetro 267. A pesar del impacto entre un Ford Fiesta y un Nissan Sentra, no se registraron personas heridas ni interrupciones mayores en la circulación vehicular.
Simpatizantes del "Panza" se desplazaron desde la esquina habitual de festejos hacia el espacio público céntrico, donde se registraron encontronazos, piedrazos y daños materiales. Vecinos, comerciantes y fieles que asistían a misa en la Parroquia La Asunción quedaron expuestos en medio de los disturbios. Cuestionamientos por la falta de prevención y el incumplimiento de la ordenanza de Pirotecnia Cero.