La secretaria de Hacienda, Vanina Brancatto, demostró su enojo en una de las últimas reuniones de gabinete y amenazó con dejar el cargo, decisión que, por el momento, desestimó. El súper poblado gabinete de Tonelli y el gobierno en sí, comienzan a sentir la presión de la situación económica y, más aún, con el final del 2026 y el comienzo del 2027 que se enmarcará en un nuevo año electoral.
Vanina Brancatto casi pega el portazo. Según indicaron desde adentro del Palacio Municipal, la secretaria de Hacienda se enojó demasiado en una de las últimas reuniones de gabinete y, muy ofuscada, casi toma una decisión quizás algo apresurada que, sin dudas, hubiera puesto en serias complicaciones al gobierno de Daniel Tonelli. La situación, se habría dado la semana pasada previa a este fin de semana largo, cuando Brancatto estuvo al borde de la renuncia. La razón, es la presión económica que comienza a sentir o, en todo caso, que se incrementa en el Estado local que cada vez tiene menos recursos y muchas más erogaciones. Fue tal la tensión, que la funcionaria habría tenido que tomarse el fin de semana largo para "descansar" y pensar en la decisión que casi da por cantada.
Lo que ocurre en el gabinete de Tonelli pasa de mano en mano y, si bien la mayoría piensan en irse, todos se quedan, y los sueldos son los mismos en un "equipo" de trabajo que de equipo tiene poco y de intérpretes, aún, tiene a muchos. Tonelli no tiene el poder de decisión de descomprimir esos altos sueldo, lo cual permitiría al municipio tener más alternativas para abordar la gran cantidad de erogaciones que tiene. Además, Tonelli hizo entrar gente a mansalva, cosa que supuestamente se iba a negar a hacer y no hizo, y la plata falta, a tal punto que algunas cosas comienzan a atrasarse.
Brancatto, ha sido de las funcionarias que ha demostrado mayor cintura en este gobierno. En un gabinete que deja mucho que desear, la contadora se destaca. Gracias a su capacidad, ha pagado sueldos al día, horas extras con menos atraso que otras veces, y proveedores; pero desde arriba, la cabeza de este grupo inestable, no está justamente estable en las decisiones y tambalea dentro del entorno económico del Ejecutivo que afrontará de forma riesgosa el final del 2026 y el comienzo del 2027, con las elecciones a la vuelta de la esquina, y el Concejo, al mismo tiempo, cansado de que le pidan sacar dinero de donde no corresponde...