Este lunes 3 de agosto, y en coincidencia con el Día del Pescador Deportivo, llegó una noticia histórica para Pescadores Unidos de Arroyo Seco (PUAS): la institución obtuvo oficialmente el reconocimiento como club, concretando un anhelo que comenzó a gestarse hace varios años.
La novedad fue recibida con una profunda emoción por quienes impulsaron el proyecto desde sus inicios. En diálogo con Extremo Diario, Mauricio Bachieca recordó cómo nació aquella idea junto a Enrique Alfaro y Jorge Gorosito, dos referentes que fueron pilares fundamentales en la creación del espacio y que hoy ya no están físicamente, aunque su legado sigue vivo en cada integrante de la institución.
"Un largo camino recorrido... un sueño nacido en algún torneo, mirando en la oscuridad el techo de la carpa, en esas noches de poco dormir y mucho reflexionar, en una charla de amigos... de hermanos de anzuelos, de dos tipos con gran experiencia compartiendo con uno que quiere arrancar", expresó Bachieca.
El referente de PUAS también evocó con emoción el paso del tiempo y el recuerdo de quienes acompañaron el nacimiento del proyecto.
"El tiempo pasa, inexorable. La vida te quita de al lado eso que siempre estuvo ahí, para decirte qué hacer, pero siempre hay un capítulo más."
Bachieca destacó que el grupo comenzó con apenas unos pocos apasionados por la pesca y hoy se transformó en una verdadera familia.
"Así arrancamos... entre tres y algunos más. Hoy somos muchos más. Somos más que un equipo, somos una familia."
La coincidencia con el Día del Pescador Deportivo le dio un significado aún más especial a la noticia.
"Hoy... Día del Pescador Deportivo, como si hubiera estado predestinado... nace Pescadores Unidos de Arroyo Seco. El club de nuestros sueños. Hoy es una realidad. Hoy podemos decir: ¡EXISTIMOS!"
La oficialización de PUAS como club representa la concreción de un proyecto construido con años de esfuerzo, compañerismo y pasión por la pesca deportiva, además de convertirse en un homenaje para Enrique Alfaro y Jorge Gorosito, quienes ayudaron a sembrar la semilla de este sueño que, desde hoy, es una realidad.
