El emotivo empate 3 a 3 desnudó falencias de uno y otro, sobre todo del lado auriazul, que tuvo todo para saborear el reencuentro con la victoria pero que falló en el intento.
Qué revoltijo de sensaciones tuvo Central ayer en Florencio Varela. Cuántas cosas buenas para destacar. Y cuántas cosas malas para corregir. Un equipo, el Canalla, un rival y un partido que tuvieron de todo. Básicamente un ritmo frenético que hizo emotivo el espectáculo (fue 3 a 3), pero que desnudó falencias de uno y otro, sobre todo del lado auriazul, que tuvo todo para saborear el reencuentro con la victoria pero que falló en el intento. Y ese intento fallido fue una reprimenda a algunos errores que suelen pasar factura. Está el consuelo de haber logrado cierto afianzamiento en cuanto al juego, pero la enorme cuenta pendiente de no haber sabido amalgamar el criterio con la sabiduría, que no es otra cosa más que la consolidación de un equipo como tal.
¿Coudet quería más juego? Lo tuvo. No a granel, pero para lo que venía ofreciendo el equipo, el cambio fue palpable. Es que la pelota salía siempre redonda de los pies de un Nery Domínguez que fue un verdadero punto de referencia. Y con Cervi enchufado, Delgado mostrando su mejor versión, más los aceptables rendimientos de Fernández y Jonás Aguirre, todo iba camino a simplificarse. Y pudo ser todo más sencillo con el penal sobre Cervi, pero el remate de Ruben se fue a las nubes.
A esa altura Central ya no era el equipo timorato de los primeros tiempos de otros partidos. Este era mucho más competitivo. Le puso acento empírico al poco tiempo, con ese centro de Jonás Aguirre que Ruben impactó prácticamente de palomita.
Primer gran pecado de Central. En la primera pelota que llegó al área de Caranta los centrales perdieron a Rius, y facturó de cabeza. Fue una virtud enorme saber aprovechar las flaquezas de Defensa y Justicia, como lo hizo Delgado tras la torpeza mayúscula de Saveljich, que después de la corrida y remate de Cervi contra el palo derecho de Arias se quiso ir de la cancha. Esa fue la muestra del desconcierto que era el Halcón. Por eso cada contra canalla parecía tener olor a gol. Pero sólo fue olor por la falta de resolución en los metros finales.
Franco le soltó amarras a los laterales con un cambio. Coudet avisó a los suyos antes de que el complemento se pusiera en marcha y ya nada fue igual. Fue todos para aquí y todos para allá. Corriendo detrás de la pelota con demasiada vehemencia, aunque mejor Defensa, que tomó nota de que Central estaba lento de reflejos dentro del área. Segundo grave error y segundo gol. Esta vez el encargado de cabecear delante de las narices de Ferrari fue Sánchez Sotelo.
Otra vez Central tuvo la lucidez de encontrar el resultado a su favor. En esta ocasión con un tiro libre de Donatti (por abajo la cosa ya resultaba mucho más compleja), pero también la invitación para que Isnaldo girara dentro del área y la pusiera contra el segundo palo. Es más, en los últimos minutos Defensa y Justicia pudo haberlo ganado de no haber sido por una buena intervención de Caranta ante Rodríguez y la mala puntería del mismo atacante.
Esa imagen tal vez pueda instalar la idea de que al final Central ganó un punto, pero se trataría de un reduccionismo que no se condice con la enorme chance que tuvo y que no aprovechó por no intentar navegar con piloto automático cuando la situación ameritaba tomar el timón con mayor fuerza.
La Selección Argentina dio otro paso firme en el Mundial 2026 al derrotar por 2-0 a Austria y asegurar su clasificación a la siguiente fase del certamen. Con una actuación determinante, Lionel Messi convirtió los dos tantos del encuentro y volvió a escribir una página dorada en la historia del fútbol.
El capitán albiceleste alcanzó los 18 goles en Copas del Mundo y se transformó en el máximo goleador histórico de los Mundiales, superando la marca del alemán Miroslav Klose y ratificando su vigencia en la máxima cita del fútbol internacional.
Con seis puntos en dos presentaciones, el equipo dirigido por Lionel Scaloni ya tiene asegurado su lugar en la próxima instancia y buscará cerrar la fase de grupos con puntaje ideal. El próximo compromiso será el sábado a las 23:00, cuando enfrente a Jordania en el mismo estadio, con el objetivo de consolidar su liderazgo y llegar con confianza a los cruces eliminatorios.
Este lunes a las 14, el seleccionado dirigido por Lionel Scaloni afronta la segunda fecha del Grupo J luego del gran triunfo en el debut ante Argelia. Si gana en Dallas, el equipo capitaneado por Lionel Messi ya tendrá su boleto para los 16avos de final y hasta podría quedarse con el primer puesto si Jordania no gana su partido. Dirige el egipcio Amin Mohamed