El Gobierno de la Provincia de Santa Fe busca revolucionar el esquema de inversión en infraestructura eléctrica ante el fuerte crecimiento inmobiliario del Gran Rosario. El ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, ponderó el avance de una serie de obras energéticas clave en la región bajo una novedosa fórmula de financiamiento que combina capitales públicos y privados. La meta del Ejecutivo es replicar este modelo asociativo para regularizar y potenciar el servicio en zonas con alta demanda y déficits de potencia.
Puccini detalló la apertura de sobres de una licitación para proveer de 80 megavatios a sectores de Alvear, Villa Amelia, Piñero, Coronel Domínguez, Álvarez y Pueblo Muñoz. La megaobra, largamente reclamada por el sector productivo y residencial, beneficiará a unos 5.000 lotes y también abastecerá a la futura cárcel de máxima seguridad "El Infierno" en Piñero, que concluirá su construcción el año próximo. La iniciativa fue posible gracias a un innovador convenio firmado con 18 desarrolladores urbanos, quienes adelantarán fondos para complementar la inversión de la Empresa Provincial de la Energía (EPE).
Tradicionalmente, las obras de ampliación de potencia para nuevos loteos debían ser afrontadas en su totalidad por el sector privado, que costeaba la construcción para luego donar la infraestructura a la empresa provincial. Con este nuevo esquema asociativo, la Provincia busca desatar los nudos donde la escala de los proyectos o los plazos financieros hacían inviables los desembolsos de forma individual.
Frente al éxito inicial, Puccini anticipó que el objetivo de la gestión de Maximiliano Pullaro es trasladar este formato público-privado a otras localidades y barrios con un explosivo avance inmobiliario en los últimos años y persistentes problemas de cortes de luz, tales como Funes, Roldán, Ibarlucea, San Lorenzo y el barrio Puerto Norte en Rosario. "Buscamos regularizar urbanizaciones que avanzaron en su momento sin la factibilidad de la EPE", fundamentó.
En la antesala de lo que fue el acto central por el Día de la Bandera, el funcionario provincial aprovechó el marco para marcar un fuerte y claro contraste con las directivas del gobierno del presidente Javier Milei respecto a la paralización de la infraestructura estatal.
“Una provincia como la nuestra está demostrando que se puede hacer obra pública, que no es mala palabra, que aquí no es corrupción y que la obra pública te trae trabajo”, diferenció Puccini de forma tajante, subrayando que en las recientes licitaciones compitieron firmas y mano de obra netamente santafesinas.
Por último, el titular de la cartera productiva elevó un severo reclamo por las asimetrías fiscales y el federalismo de recursos: “Si me estás cobrando un impuesto al combustible que por ley se debe coparticipar para arreglos de rutas, vivienda o transporte, y eso no viene, tengo que decirlo. Se van 907 mil millones de pesos al año”, sentenció, sumando al reclamo los 6.500 millones de dólares que el campo santafesino aporta a Nación en retenciones y de los cuales, denunció, “no vuelve absolutamente nada para la provincia de Santa Fe”.