La localidad correntina de Paso de la Patria atraviesa horas de máxima tensión luego de que el nivel del río Paraná superara los 7,70 metros en el puerto local, provocando la rotura de las defensas provisorias. La incesante presión del agua logró sobrepasar el terraplén original, diseñado para contener crecidas de hasta 7,35 metros, desencadenando un rápido avance hídrico hacia los sectores urbanos más bajos.
El impacto en las áreas ribereñas es generalizado: la tradicional costanera quedó sumergida, la arena de la Playa Mitre se encuentra bajo más de un metro y medio de agua y las gradas del anfiteatro Pinín Palma desaparecieron bajo la creciente. La situación afecta de manera crítica a los barrios Los Pescadores, La Isla y Don Julián, donde los vecinos trabajan contrarreloj levantando barreras con bolsas de arena para evitar el ingreso de agua a sus hogares.
En contraste, el área céntrica de la villa turística se mantiene a salvo gracias a la infraestructura de defensa permanente, cuya cota de 8,50 metros protege a unos tres mil pobladores estables.
No obstante, la emergencia paralizó por completo la actividad recreativa y genera profunda incertidumbre económica ante el riesgo latente de que la histórica inundación comprometa el inicio de la próxima temporada estival, principal motor económico de la región.