La problemática por el funcionamiento de areneras en barrio Puerto volvió a ponerse en agenda esta semana, luego de que vecinos reiteraran su preocupación por la actividad en la zona y posibles modificaciones en la normativa vigente.
Una de las vecinas, Edith Sansegundo, mantuvo diálogo con el presidente del Concejo Municipal José Luis Murina, donde expuso nuevamente la situación que lleva años sin resolverse. Además, acercó a este medio documentación que respalda los reclamos realizados en distintas oportunidades ante autoridades municipales.
El principal cuestionamiento apunta a la presencia de dos emprendimientos vinculados a la actividad arenera. Según explican los vecinos, uno de ellos ya cuenta con un proceso de reubicación acordado, incluso con terreno adquirido para su traslado, aunque aún no se ha concretado.
En tanto, la segunda arenera genera mayor preocupación. De acuerdo a lo manifestado, estaría habilitada como corralón, pero funcionaría en la práctica como arenera, una actividad que —según sostienen— no corresponde con la zonificación actual del sector.
En este contexto, los vecinos advierten sobre un posible tratamiento en comisión de un proyecto que habilitaría cambios en la zonificación, lo que permitiría regularizar esta actividad en el lugar. “No hay equidad, porque mientras una arenera debe irse, la otra busca ser habilitada en el mismo barrio”, señalaron.
Además, remarcan el impacto ambiental y en la calidad de vida que genera este tipo de actividad, mencionando circulación de camiones, movimientos de suelo y modificaciones en el entorno, como el dragado del arroyo para permitir el ingreso de embarcaciones.
Los reclamos por esta situación no son nuevos ya que datan de varios años. Sin embargo, ante las recientes gestiones y posibles definiciones políticas, los vecinos volvieron a manifestar su preocupación y piden que se respete la zonificación vigente y se priorice el bienestar del barrio.