Durante los años 1970, 1971 y 1972, un grupo de jóvenes de Arroyo Seco dio inicio al periodismo gráfico en la ciudad con una revista transgresora para una época en la que comunicar era para valientes. El alambre de púas fue el ejemplar que mes a mes Oscar Incicco junto a Nestor Bozzo, Lelio Giuntoli, Jorge Scrimaglio y Pablo Lalli pusieron en manos de todos los ciudadanos de la zona que comprende el trazo entre Fighiera y General Lagos por el valor de un peso.
En una charla con el Dr. Oscar Incicco pudimos recorrer la historia de los estudiantes de escuela secundaria que lo buscaron para ser parte de un proyecto que se puso la información local al hombro para hacer periodismo de una manera diferente incluso poniendo en riesgo la propia integridad física y la de sus familias: “Me tuve que ir varias veces de la ciudad por amenazas hacia mi familia”, dijo Oscar.
La impresión mensual contaba con secciones de actualidad, de deporte, humor, cocina y carta de lectores con corresponsales en diferentes ciudades del país y del mundo. Con un perfil “bien crítico” hacia las cuestiones políticas recibieron mucho apoyo del pueblo y de las publicidades que copaban cada una de sus páginas.
“Había mucho deporte, no sólo fútbol sino de todas las disciplinas y le dábamos mucho valor a la fotografía”, indicó el editor de aquel momento quien también, por el año 1982 fue parte del semanario Arroyo Seco y por un largo tiempo escribió para el diario La Capital.
Otros de los roles que tenía Oscar Incicco en El alambre de Púas era la sección de humor, sitio donde firmaba bajo otro nombre y le permitía poner en juego una nueva faceta dentro del arte de escribir. El hombre también recordó que “el clima político era muy bravo” y que recibió amenazas “por decir la verdad y exponer a los políticos”.
La dirección, redacción, administración y publicidad funcionaban en Moreno 403, allí “se cocinaban” las noticias y maduraban los sueños de un puñado de adolescentes “con ganas de salvar la Patria”. Quizás en ese momento no se hayan dado cuenta, el tiempo presente no permite analizar algunas cuestiones y, aunque nunca fueron reconocidos de la manera que merecían, marcaron el inicio de muchos profesionales que intentan seguir su camino: el de la verdad.
La Municipalidad envió a inspectores para acelerar el proceso de demolición de una construcción que corresponde a la ampliación de la vivienda que está pegada al Museo Municipal. Según afirmaron desde el Estado local, no se puede edificar en ese espacio. La familia que allí habita ya había tenido conflicto con la propiedad hace 7 años, cuando la empresa de trenes NCA había querido desalojarla.
Las gestiones iniciaron el año pasado ante la Dirección de Transporte Provincial, con presentaciones sobre la situación crítica del transporte público y la demanda incumplida en el servicio que brinda Rosario Bus. Más allá de algún refuerzo posible en cuanto a horarios, la empresa y la provincia habrían logrado que la ciudad pueda tener un transporte propio de carácter interno, similar con el que cuenta la comuna de General Lagos con "El Laguense". A diferencia de la localidad vecina, Arroyo Seco se demoró: Los organismos principales esperaban la presentación de papeles y transferencias de capital pero la gestión de Daniel Tonelli, al parecer, por ahora, lo desestimó.