Se trata de dos hombres, una mujer y un chico que pescaban en el desbordado cauce del Colastiné, cerca de Coronda. La policía reconoció que “se diluye la esperanza” de hallarlas vivos
Las cuatro personas que desaparecieron el viernes en el arroyo Colastiné, que registró una intensa crecida en las últimas horas, eran intensamente buscadas este domingo a la tarde sin mayores novedades sobre su paradero.
Se trata de dos hombres, una mujer y un chico que se perdieron cerca de Coronda, donde fueron vistos por última vez mientras intentaban salir del cauce de agua, que desbordó a la altura de la Ruta Nacional 11, informaron fuentes policiales citadas por Ellitoral.com.
Reconocieron asimismo que las esperanzas de hallarlas vivas “se diluía a medida que pasaban las horas”.
Según las primeras averiguaciones, se trataría de un grupo que estaba pescando en el arroyo. Por denuncia de familiares, las personas que están siendo buscadas son Adriana Guadalupe Arrieta, de 17 años; su concubino, Guillermo Suárez, de 22; y el hijo de ambos, Antonio, de 3 años. Se desconoce además el paradero de Jorge Gauna, de 55 años, del barrio Gálvez de Coronda, propietario de la precaria embarcación.
El rastrillaje se realizaba desde el mismo viernes en conjunto por efectivos de la comisaría 1ª de Coronda y personal de Prefectura Naval.
Alrededor de las 18 del viernes la policía recibió un llamado que daba cuenta que cuatro personas se estarían ahogando en el arroyo. Desde entonces comenzó el operativo. Interviene el Juzgado Correccional de la 5ª Nominación, a cargo del doctor Pocoví.
Los nuevos sospechosos fueron aprehendidos en la vecina localidad de Andino, también en el departamento Iriondo.
Una de las profesoras dijo que habían echado al hombre de 30 años, pero intentó regresar a través de una reja y le secuestraron un cuchillo
La víctima denunció que un grupo de hombres ingresó a su vivienda de la zona oeste y le exigió tres millones de pesos. Según relató, le advirtieron que, si no entregaba el dinero, se quedarían con la propiedad
Las imágenes de una cámara de seguridad registraron una violenta escena ocurrida en una vivienda de Jesús María. La madre de la pequeña difundió el video en redes sociales y denunció a la cuidadora, quien trabajaba con la familia desde febrero