En la jornada de este sábado sucedió un nuevo episodio desafortunado en lo que respecta al fútbol de la Liga Regional del Sud. Ya que se estaba disputando en Fighiera el partido de Final de Vuelta entre Central Argentino y Empalme Central, cuando a los 30 minutos del primer tiempo ocurrió un hecho que marcaría el principio del fin de una tarde que empezó soleada y finalizó gris.
Debido a que el partido se suspendió por una supuesta agresión a un jugador visitante.
Eso fue lo que dijo y aseguró el árbitro del partido, Pablo Ocampo tras el veredicto final.
Lo que pasó fue que luego de una jugada en ataque en favor de los locales, el árbitro cobró infracción para el “Lobo” tras una patada fuerte del arquero del “Canalla” al delantero de Central Argentino. Hinchas, simpatizantes y cuerpo técnico más lo jugadores del elenco de Fighiera pidieron la expulsión para el portero empalmeño pero el árbitro le sacó tarjeta amarilla y mientras se esperaba para reiniciar el juego, un jugador del equipo de Empalme Central, cayó al suelo tras una supuesta agresión de parte de la tribuna local.
El jugador en cuestión es Maximiliano Asplanato que usaba la camiseta número 14 y se desplomó en el piso. Inmediatamente sus compañeros llamaron a cuerpo médico y fue asistido pero no se levantaba del suelo.
Los minutos pasaron y trajeron la camilla para sacarlo de la cancha y ser atendido por los médicos afuera. Una vez que eso ocurrió, la ambulancia de AMAS llegó y los médicos los atendieron. Tras un rato largo de espera, se llevaron en silla de ruedas al jugador del “Canalla” para ser derivado a un hospital o clínica.
De esta manera, ahora todo se centraba en que pasaba con el partido, si se seguía jugando o se suspendía. Y luego de varios minutos de charla entre el árbitro, los capitanes de ambos equipos y los dirigentes de los clubes, se llegó a una determinación final.
El árbitro le dio un tiempo prudencial a Empalme Central para tomar su decisión ya que por el lado de Central Argentino querían seguir jugando la Final. Es por eso, que tras ese tiempo establecido, Ocampo le consultó al capitán Heredia y a los dirigentes del equipo visitante que decisión habían tomado y ellos les dijeron que no iban a seguir jugando el partido sin su compañero, que se lo habían llevado para atenderlo.
Por ende, con una de las partes que no quería jugarlo y la otra si, el árbitro Pablo Ocampo confirmó la suspensión del partido por una supuesta agresión al jugador empalmeño.
Una vez que se comunicó la decisión, los efectivos policiales evacuaron a los hinchas que habían ido a la cancha a vivir una fiesta del fútbol que terminó en nada.
Ahora habrá que esperar el informe del árbitro, más el de la policía y el del tribunal de disciplina para saber cuáles son los pasos a seguir.
En fin, la Súper Copa quedó en suspenso y hoy no hubo un Campeón. Habrá que esperar a ver qué determinación se toma ya que es una Final y el trofeo quedó sin dueño por ahora.