El sangriento ataque fue anoche en Magallanes al 6000. La víctima, de 27 años, tenía varios antecedentes, además de una condena cumplida por delitos contra la propiedad y fue baleado sin mediar palabra.
Un hombre fue asesinado anoche de un balazo en la cabeza por un atacante que llegó a la esquina de la zona oeste rosarina donde la víctima fatal se encontraba en su moto junto a su novia, quien luego aseguró que el matador le disparó sin mediar palabra y huyó.
El trágico hecho se registró a las 22.30 de ayer sábado en la esquina de Magallanes y Cerro Catedral, un pasaje que se extiende entre Rouillón y Barra, paralelo a Pasco e Ituzaingó, y que es el límite norte del parque Ricardo Balbín, un amplio espacio verde ubicado en esa zona del oeste de Rosario dominada por construcciones del Fonavi más conocido como parque Oeste.
En ese lugar, detalló la mujer de 28 años a personal de la comisaría 14ª, a cargo de la investigación junto a efectivos de la sección Homicidios de la Unidad Regional II de la policía santafesina, se encontraba la víctima, identificada como Luciano Andrés Valenzuela, de 27 años, cuando arribó el atacante que sin decir una palabra le disparó a la cabeza y huyó.
Los pesquisas aclararon que aún no se ha determinado el móvil del asesinato, aunque confirmaron que junto al cuerpo se encontraba la moto del muerto por lo que dudan que se haya tratado de un intento de robo. Valenzuela poseía numerosos antecedentes y había cumplido una condena de tres años por delitos varios, aunque actualmente no tenía pedido de captura.
La adolescente fue abordada por una patota a la salida de un comercio el pasado 1° de enero. Pamela, abuela de la menor, reveló que los agresores de su nieta compartían aula con el atacante de la escuela Mariano Moreno
El homicidio ocurrió este jueves cerca de las 18.30 en avenida Francia al 4800. Vecinos señalan a dos hombres que salieron de la vivienda como principales sospechosos
La investigación judicial revela la trama de amenazas que sufrió Diego Lavezzi. La detención de un pesado de la tribuna local pone al descubierto una red de aprietes vinculada al entorno del fútbol y el poder territorial.