Susana Beatriz Leiva, la empleada doméstica que se encontraba desaparecida desde el viernes, apareció muerta en un pozo ciego del baño de su casa, en la localidad bonaerense de Temperley.
Buenos Aires.- Susana Beatriz Leiva, la empleada doméstica que se encontraba desaparecida desde el viernes, apareció muerta en el pozo ciego del baño de su casa, en la localidad bonaerense de Temperley. La Justicia ordenó la captura del esposo de la víctima, el portero Alberto Ponce.
Como adelantó minutouno.com, la hermana de Susana, Angelina Bianchetto, ya había levantado sospechas sobre el marido de la víctima. "Es demasiado celoso y, mientras yo recorría hospitales y comisarías buscándola, él no se movía de la casa", argumentó.
En respuesta a Angelina, Ponce había explicado que no pudo colaborar con la búsqueda porque no podía dejar solos a sus dos hijos y minimizó las discusiones que mantenía con su esposa. "Eran cosas que resolvíamos por mensaje de texto", dijo a este portal.
La fiscal Noelia Navone habló en la escena atroz junto al río, donde todo indica que se produjo un femicidio seguido de suicidio. Los dos cuerpos fueron encontrados dentro de un auto prendido fuego: “Estaban calcinados”, describió la funcionaria judicial
El acusado, de 30 años, habría golpeado, amenazado y privado de la libertad a su pareja durante un violento episodio ocurrido el 23 de agosto. La Justicia dispuso su prisión preventiva hasta el 2 de octubre.
Fue este miércoles, en la ciudad del centro de la provincia de Santa Fe. Aunque falta confirmación oficial, en principio falleció por asfixia. Testimonios de maltratos contra el pequeño abonan la hipótesis fiscal inicial
Daniel Alejandro Rosatelli, integrante de la Policía entrerriana, quedó detenido este miércoles en el marco de una investigación por narcotráfico. La camioneta utilizada para transportar el cargamento habría sido provista por el funcionario. La Justicia busca determinar qué grado de participación tuvo y qué sabía sobre el uso del vehículo
La adquisición online de morrales estancos realizada en 2025 fue una de las pistas que permitió reconstruir la logística de una organización criminal bonaerense desbaratada el fin de semana. Las características de los recipientes permitieron conectar una carga de 35 kilos que apareció a la deriva en Monte Hermoso, en enero, con los 499 kilos secuestrados en San Nicolás, a punto de ser introducidos en un buque que se dirigía a ultramar