Lo determinó una de las pericias realizadas en el cuerpo de la joven. Es la segunda prueba de ADN que complica al portero. Además, los peritos determinaron que sufrió una prolongada agonía.
Buenos Aires.- El portero Jorge Mangeri quedó este viernes más comprometido en la causa por el crimen de Ángeles Rawson, ya que estudios de ADN confirmaron que era suyo un cabello que estaba adherido en una soga que sujetaba los tobillos del cadáver, según informaron fuentes judiciales.
En tanto, los peritos del Cuerpo Médico Forense determinaron que la adolescente sufrió una prolongada agonía, de acuerdo a las lesiones que tenía el cuerpo.
En este sentido, hubo disidencias en el informe de los médicos. Los oficiales y por mayoría, informaron que para ellos la adolescente falleció cuando fue compactada por el camión de residuos. Sin embargo, el médico que participa en el equipo por la querella considera que la muerte se produjo antes, por asfixia.
Además, los peritos informaron que la esperada muestra levantada en el departamento de Mangeri era tan compleja y estaba tan degradada que no se pudo identificar ningún perfil genético, ni el del portero, ni el de la víctima, ni el del genetista de la defensa, Gabriel Boselli.
En tanto, este viernes trascendió que los médicos que analizaron las marcas que presentaba Mangeri en la ingle entregarán un informe que reforzaría la hipótesis de que el portero estaba desnudo o al manos con los pantalones bajos cuando sufrió esta lesión y, por lo tanto, reaviva la teoría de un móvil sexual en el ataque que sufrió Ángeles.
Si bien los profesionales no pueden afirmar con certeza que la excoriación en la ingle era producto de un arañazo, sí pueden afirmar que hubo "contacto directo" entre el elemento que produjo la lesión y esa zona del cuerpo del acusado.
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