Los dos presos que se fugaron del penal de Ezeiza junto a otros 11 internos y que luego fueron recapturados son los argentinos Juan Armando Durán y Claudio Marcelo Pájaro Ortiz.
Buenos Aires.- Los dos presos que se fugaron del penal de Ezeiza junto a otros 11 internos y que luego fueron recapturados son:

Juan Armando Durán (37): argentino, soltero, con domicilio en el partido bonaerense de La Matanza, detenido desde 1999 y a disposición del Juzgado Criminal de Instrucción 5 porteño por una causa de "robo con armas". Llegó al penal de Ezeiza en 2013, proveniente de la cárcel de Devoto.

Claudio Marcelo Pájaro Ortiz (32): argentino, con domicilio en el barrio Don Orione del partido bonaerense de Almirante Brown y también en La Matanza, detenido desde 2012 y a disposición del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 6 porteño por una causa de "Tentativa de robo agravado por el uso de armas". Antes había estado alojado en el penal de Marcos Paz.
La fiscal Noelia Navone habló en la escena atroz junto al río, donde todo indica que se produjo un femicidio seguido de suicidio. Los dos cuerpos fueron encontrados dentro de un auto prendido fuego: “Estaban calcinados”, describió la funcionaria judicial
El acusado, de 30 años, habría golpeado, amenazado y privado de la libertad a su pareja durante un violento episodio ocurrido el 23 de agosto. La Justicia dispuso su prisión preventiva hasta el 2 de octubre.
Fue este miércoles, en la ciudad del centro de la provincia de Santa Fe. Aunque falta confirmación oficial, en principio falleció por asfixia. Testimonios de maltratos contra el pequeño abonan la hipótesis fiscal inicial
Daniel Alejandro Rosatelli, integrante de la Policía entrerriana, quedó detenido este miércoles en el marco de una investigación por narcotráfico. La camioneta utilizada para transportar el cargamento habría sido provista por el funcionario. La Justicia busca determinar qué grado de participación tuvo y qué sabía sobre el uso del vehículo
La adquisición online de morrales estancos realizada en 2025 fue una de las pistas que permitió reconstruir la logística de una organización criminal bonaerense desbaratada el fin de semana. Las características de los recipientes permitieron conectar una carga de 35 kilos que apareció a la deriva en Monte Hermoso, en enero, con los 499 kilos secuestrados en San Nicolás, a punto de ser introducidos en un buque que se dirigía a ultramar