El cura fue derivado de la cárcel de Ituzaingó a la de Campana. Cumplirá allí la pena de 15 años de prisión por abuso sexual y corrupción de menores
Luego de pasar su primera noche en prisión en la cárcel de la ciudad bonaerense de Ituzaingó, Julio César Grassi fue trasladado este martes a Campana, donde se ubica un penal de mayor seguridad.
De esta manera, el sacerdote condenado por abuso sexual y corrupción de menores compartirá pabellón con Carlos Carrascosa, acusado por el mediático crimen de María Marta García Belsunce, según consigna el portal Infobae.
En Campana, Grassi deberá cumplir la pena a 15 años de prisión impuesta por el Tribunal Oral Criminal 1 de Morón, que este lunes ordenó también la detención inmediata del cura.
La fiscal Noelia Navone habló en la escena atroz junto al río, donde todo indica que se produjo un femicidio seguido de suicidio. Los dos cuerpos fueron encontrados dentro de un auto prendido fuego: “Estaban calcinados”, describió la funcionaria judicial
El acusado, de 30 años, habría golpeado, amenazado y privado de la libertad a su pareja durante un violento episodio ocurrido el 23 de agosto. La Justicia dispuso su prisión preventiva hasta el 2 de octubre.
Fue este miércoles, en la ciudad del centro de la provincia de Santa Fe. Aunque falta confirmación oficial, en principio falleció por asfixia. Testimonios de maltratos contra el pequeño abonan la hipótesis fiscal inicial
Daniel Alejandro Rosatelli, integrante de la Policía entrerriana, quedó detenido este miércoles en el marco de una investigación por narcotráfico. La camioneta utilizada para transportar el cargamento habría sido provista por el funcionario. La Justicia busca determinar qué grado de participación tuvo y qué sabía sobre el uso del vehículo
La adquisición online de morrales estancos realizada en 2025 fue una de las pistas que permitió reconstruir la logística de una organización criminal bonaerense desbaratada el fin de semana. Las características de los recipientes permitieron conectar una carga de 35 kilos que apareció a la deriva en Monte Hermoso, en enero, con los 499 kilos secuestrados en San Nicolás, a punto de ser introducidos en un buque que se dirigía a ultramar