El cuerpo de la víctima, de 43 años, fue hallado envuelto en una toalla, en el interior de uno de los balcones. Investigan si fue un accidente o un homicidio.
Santiago del Estero.- La policía de Santiago del Estero investiga la misteriosa muerte de una empleada judicial, que se encontraba embarazada, y sorpresivamente se cayó de uno de los pisos de un hotel de la zona céntrica de la capital santiagueña,
El cuerpo de la víctima, llamada Valeria Borges, de 43 años, fue hallado envuelto en una toalla, en el interior de uno de los balcones del "Hotel Centro", situado en 9 de Julio 131. Según trascendió, se estima que la mujer habría caído desde la habitación 405, del cuarto piso del hotel, donde se encontró un cóctel de pastillas, y por el momento no se había establecido si el hecho se relacionaba con un accidente o un homicidio.
El cuerpo de la víctimafue reconocido por un hermano de la mujer, que se acercó al lugar tras ser alertado por la Policía.
El acusado, de 30 años, habría golpeado, amenazado y privado de la libertad a su pareja durante un violento episodio ocurrido el 23 de agosto. La Justicia dispuso su prisión preventiva hasta el 2 de octubre.
Fue este miércoles, en la ciudad del centro de la provincia de Santa Fe. Aunque falta confirmación oficial, en principio falleció por asfixia. Testimonios de maltratos contra el pequeño abonan la hipótesis fiscal inicial
Daniel Alejandro Rosatelli, integrante de la Policía entrerriana, quedó detenido este miércoles en el marco de una investigación por narcotráfico. La camioneta utilizada para transportar el cargamento habría sido provista por el funcionario. La Justicia busca determinar qué grado de participación tuvo y qué sabía sobre el uso del vehículo
La adquisición online de morrales estancos realizada en 2025 fue una de las pistas que permitió reconstruir la logística de una organización criminal bonaerense desbaratada el fin de semana. Las características de los recipientes permitieron conectar una carga de 35 kilos que apareció a la deriva en Monte Hermoso, en enero, con los 499 kilos secuestrados en San Nicolás, a punto de ser introducidos en un buque que se dirigía a ultramar