Un hombre de 38 años quedó detenido este martes luego de la denuncia presentada por su pareja de 22, que lo acusó de pegarle y herirla con una gillete. El sujeto estaba en libertad condicional en una condena por el crimen de su anterior esposa
Arroyo Seco.- Un hombre de 38 años quedó detenido este martes en Arroyo Seco tras una grave denuncia de violencia radicada por su pareja.
La mujer, de 22 años, lo acusó de haberla golpeado y provocarle heridas con una gillete hasta causarle la pérdida de un embarazo de 4 a 5 semanas de gestación.
Según detalló el periodista de Radio 2 Héctor López el hombre estaba en libertad condicional en el marco de una condena por el crimen de su pareja anterior.
A su ex mujer la había matado a golpes de puño en la cabeza, describieron fuentes policiales.
Personal de la División de Seguridad Personal de la Policía provincial lo detuvo este martes tras la nueva denuncia y el hombre quedó a disposición del Juzgado de Instrucción de la novena nominación.
El acusado, de 30 años, habría golpeado, amenazado y privado de la libertad a su pareja durante un violento episodio ocurrido el 23 de agosto. La Justicia dispuso su prisión preventiva hasta el 2 de octubre.
Fue este miércoles, en la ciudad del centro de la provincia de Santa Fe. Aunque falta confirmación oficial, en principio falleció por asfixia. Testimonios de maltratos contra el pequeño abonan la hipótesis fiscal inicial
Daniel Alejandro Rosatelli, integrante de la Policía entrerriana, quedó detenido este miércoles en el marco de una investigación por narcotráfico. La camioneta utilizada para transportar el cargamento habría sido provista por el funcionario. La Justicia busca determinar qué grado de participación tuvo y qué sabía sobre el uso del vehículo
La adquisición online de morrales estancos realizada en 2025 fue una de las pistas que permitió reconstruir la logística de una organización criminal bonaerense desbaratada el fin de semana. Las características de los recipientes permitieron conectar una carga de 35 kilos que apareció a la deriva en Monte Hermoso, en enero, con los 499 kilos secuestrados en San Nicolás, a punto de ser introducidos en un buque que se dirigía a ultramar