El hecho ocurrió en Campana, cuando Leonel Núñez, de 18 años, intentó evitar que le robaran su moto. "Le tiraron a quemarropa", contó el padre.
Buenos Aires.- Leonel Núñez bajó de su moto el viernes al mediodía y olvidó sacar las llaves. Estaba apurado por contarle a la madre que había conseguido trabajo.
Dos delincuentes interrumpieron la escena. Venían de asaltar una panadería ubicada a cuatro cuadras de la casa de Leonel y ahora intentaban llevarse la moto.
El chico se metió a la vivienda de Campana, pero se percató que el vehículo tenía las llaves puestas: volvió sobre sus pasos para evitar el robo y recibió varios balazos. "Le tiraron a quemarropa", recordó Rubén, padre de Leonel, a minutouno.com.
Una de las balas rozó vértebras y salió por el hombro. Quedó cuadripléjico. Su estado es irreversible.
Leonel tiene 18 años, nació en Bolívar y a los 16 se mudó a Campana con su madre. Es estudiante de ingeniería química en la UTN. Rubén contó a este medio que el joven había iniciado una búsqueda laboral hace varios meses. Quería independizarse.
El viernes por la mañana hablaba por teléfono con su madre cuando fue atacado por los delincuentes, de quienes hizo descripciones vagas. "Sólo me pudo decir que parecían tener entre 25 y 28 años", contó Rubén. Cuando Leonel cayó desplomado producto de los disparos, un policía de civil lo trasladó al hospital San José de Campana. "Hablé con los médicos y me dijeron que en estos casos el tiempo es oro. Si no hubiera sido por eso, mi hijo no la cuenta", dijo Rubén.
Agustín Gutiérrez
El siniestro sucedió este lunes a la altura de Sauce Viejo. El conductor del vehículo es un efectivo del Servicio Penitenciario que fue trasladado al hospital Cullen de Santa Fe
Según el informe de la autopsia, Erika Antonella Álvarez falleció por una traumatismo craneofacial. Familiares, amigos y la organización Ni Una Menos Tucumán convocan a una marcha este lunes a las 19.30 en Plaza Independencia para exigir respuestas.