Ocurrió en el partido bonaerense de Morón. Lucas Ghi, el jefe comunal, se había acercado hasta la escena de un asalto y fue escrachado por los habitantes del barrio.
Buenos Aires.- El episodio se desató este jueves por la noche, alrededor de las 21:30, en un barrio de la localidad de El Palomar, en el partido de Morón, al oeste del Gran Buenos Aires, luego de que un remisero fuera víctima de un violento intento de asalto.
Un grupo de delincuentes quiso robarle el auto al conductor del remis, y el hombre resultó gravemente herido, luego de ser atacado a "culetazos" y recibir varios disparos en su cuerpo, entre ellos uno en el pecho, informa el portal EOL online. El auto finalmente no fue sustraído por los maleantes, quienes lograron huir.
Minutos después del hecho, el intendente de Morón, Lucas Ghi, acudió al lugar, pero rápidamente tuvo que ser acompañado por la Policía, ya que muchos vecinos, indignados por la inseguridad que castiga al barrio, quisieron lincharlo, señala el sitio de noticias local.
El nuevo caso delictivo ocurrió en la calle Pampa, entre Chaco y Formosa. Por la zona, según los habitantes del barrio, nunca hay policías patrullando y cuando se producen delitos, "siempre llegan tarde". Además, remarcaron que el municipio no brinda soluciones ni respuestas a los reiterados reclamos, por eso el malestar y la indignación de los vecinos hacia el jefe comunal.
Para ellos, el punto neurálgico de donde provienen los delincuentes está en la Villa Carlos Gardel, y consideran que estos operan bajo la complicidad policial.
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