El operativo fue en una casa donde había computadoras conectadas a diversos sitios de Internet donde se podía apostar a carreras de caballos y también jugar a la ruleta. Hay tres detenidos.
Rosario.- Tres personas detenidas, 11 computadoras secuestradas junto a un arma de fuego y casi 30 mil pesos fue el saldo de un operativo realizado anoche en una vivienda ubicada en la zona oeste de Rosario, donde funcionaba una sala de juegos clandestina.
Personal de la Policía de Investigaciones, con una orden de la jueza de faltas Eve Marcogliese, ingresaron alrededor de las 21 en una vivienda ubicada en Barra al 1900, en base a datos aportados en forma anónima, el aporte de vecinos de la zona y una silenciosa investigación.
En al menos dos de las habitaciones de la casa encontraron boxes individuales en los cuales había computadoras conectadas a diversos sitios de Internet donde se podía apostar a carreras de caballos y también jugar a la ruleta.
Alrededor de las 21 efectivos de la policía judicial concretaron un operativo en la casa de familia de zona oeste en la que funcionaba un garito que había sido denunciado por los vecinos del barrio. Además, en el lugar secuestraron un revólver calibre 32 y alrededor de 28 mil pesos en efectivo.
Entre los detenidos figura una mujer de 52 años, quien vivía en la casa allanada, que fue imputada de infracción al código de faltas de la provincia y tenencia de ilegal de arma. Los otros dos arrestados estaban en el lugar apostando, señalaron voceros del caso.
Ocurrió a la altura de General Lagos. Personal de la Guardia Provincial interceptó una camioneta que transportaba 210 neumáticos nuevos sin aval legal. Uno de los demorados ofreció dinero para seguir viaje y afirmó que cumplía prisión domiciliaria.
Los nuevos sospechosos fueron aprehendidos en la vecina localidad de Andino, también en el departamento Iriondo.
Una de las profesoras dijo que habían echado al hombre de 30 años, pero intentó regresar a través de una reja y le secuestraron un cuchillo
La víctima denunció que un grupo de hombres ingresó a su vivienda de la zona oeste y le exigió tres millones de pesos. Según relató, le advirtieron que, si no entregaba el dinero, se quedarían con la propiedad