En el lugar trabajan seis personas extranjeras, entre ellas niños y mujeres, en condiciones casi de esclavitud. Un matrimonio fue detenido.
Rosario.- Un matrimonio fue detenido esta mañana durante un allanamiento realizado en una casa de la zona sur de Rosario donde funcionaba un taller textil clandestino que confeccionaba ropa que presentaban marcas reconocidas.
Allí fueron rescatadas nueve personas de nacionalidad boliviana que estaban sometidas a condiciones de esclavitud y no contaban con documentación.
El procedimiento fue realizado por efectivos de la Policía Federal, en Dean Funes 62 bis. Según un adelanto del programa "El primero de la mañana" de La Ocho, el allanamiento comenzó poco antes de las 7.
Según trascendió un hombre y una mujer nacidos en Bolivia, pero nacionalizados argetinos, y propietarios de la vivienda, fueron detenidos. De acuerdo a las primeras informaciones, el matrimonio mantenía a siete personas en estado de hacinamiento y bajo explotación laboral.
Se trata de tres niños, cuatro hombres adultos y dos mujeres embarazadas. De acuerdo a las primeras informaciones todas estas personas son de nacionalidad boliviana y, según comprobó la policía, estaban indocumentadas.
En la planta baja de la vivienda habia 33 máquinas de cocer y de acuerdo a fuentes citadas por La Ocho las personas que trabajaban en el taller "vivían allí en condiciones infrahumanas, entre las máquinas y en una de habitación que hay en el lugar".
Según trascendió, las condiciones en las que vivían esas personas "no se corresponden con el siglo XXI" y cobraban siete pesos la hora. A ese monto se le descontaba el alquiler por estar alojados en ese lugar. Los investigadores indicaron que los empleados del taller "tenían salidas restringidas y vigiladas" y no tenían acceso directo a la calle.
La declaración de joven testigo de los hechos del 9 de mayo aportó una nueva hipótesis sobre el crimen del joven baigorriense: aseguró que la víctima dijo haber participado del asesinato de Antonio "Tofu" Hereñú y que esa confesión desató una reacción que terminó en una persecución y un homicidio a puñaladas en una zona de monte de Capitán Bermúdez
El proyectil fue encontrado por un alumno en un salón de la institución ubicada sobre calle Corrientes.
El agente fue reconocido por empleados de un bar de la Terminal Mariano Moreno cuando regresó al mismo local donde había quedado filmado sustrayendo un teléfono dos semanas atrás.