El hecho se produjo el lunes a la madrugada, pero trascendió hoy. Ramiro Nieto, cuya empresa presta servicios para Fútbol para Todos, atribuyó el hecho a un sector de barra brava de Newerll's.

De acuerdo a las primeras informaciones, los agresores habían arrojado una cubierta incendiada. Foto: S.Meccia
Rosario.- Un empresario de la televisión local denunció que un grupo de delincuentes atacó la casa de su padre ubicada en Ocampo al 600. De acuerdo a lo que trascendió de la denuncia, los agresores arrojaron todo tipo de objetos contra la fachada de la vivienda y hasta llegaron a prender fuego una cubierta.
La denuncia por este hecho fue radicada en la seccional 4ª y el empresario afectado fue Ramiro Nieto, titular de VTS SA, la empresa que presta sus servicios de televisación de partidos a Fútbol para Todos y antes lo hacía para Torneos y Competencias, .
Según trascendió, Nieto se encontraba el domingo la noche en la casa de sus padres ubicada en Ocampo al 600. Alrededor de la 0.45, ya del lunes, escuchó una explosión en la puerta del inmueble. Enseguida constató que la abertura estaba incendiada, al igual que las cortinas. También estaban rotos los cristales.
De acuerdo a las primeras informaciones, los agresores habían arrojado una cubierta incendiada. El principio de incendio fue sofocado de inmediato y la denuncia quedó radicada en la seccional 4ª.
LT3 informó que Nieto responsabilizó del ataque a integrantes de la barra brava de Newell's Old Boys. Según esa versión, Nieto declaró que días antes recibió vía Twitter mensajes en el que lo acusaban de que en los últimos partidos jugados por La Lepra las cámaras no enfocaban la hinchada.
La declaración de joven testigo de los hechos del 9 de mayo aportó una nueva hipótesis sobre el crimen del joven baigorriense: aseguró que la víctima dijo haber participado del asesinato de Antonio "Tofu" Hereñú y que esa confesión desató una reacción que terminó en una persecución y un homicidio a puñaladas en una zona de monte de Capitán Bermúdez
El proyectil fue encontrado por un alumno en un salón de la institución ubicada sobre calle Corrientes.
El agente fue reconocido por empleados de un bar de la Terminal Mariano Moreno cuando regresó al mismo local donde había quedado filmado sustrayendo un teléfono dos semanas atrás.