El representante del Ministerio Público de la Acusación solicitó además 10 años de inhabilitación para ejercer cargos públicos y fijó una caución de 90 mil pesos. El juicio oral y público que se desarrolla en la ciudad de Santa Fe continuará la semana próxima con los alegatos de la defensa.

El ex jefe de Policía está atravesando el primer juicio en su contra y espera otro en Rosario. Foto: Archivo/Télam
El fiscal federal Martín Suárez Faisal solicitó una pena de 8 años de prisión para el ex jefe de policía Hugo Tognoli, en el juicio que se desarrolla en la ciudad de Santa Fe por presunta complicidad del ex jefe de la Policía provincial con el narcotráfico.
El pedido de condena de la fiscalía es por los delitos de encubrimiento triplemente agravado; incumplimiento de los deberes de funcionario público e incumplimiento de la obligación de promover la persecución y represión de delincuentes.
Suárez Faisal además le atribuyó a Tognoli el rol de autor por el delito de coacciones perpetradas contra la testigo Norma Castaño, según detalló el diario El Litoral en su edición online. También solicitó 10 años de inhabilitación para ejercer cargos públicos y fijó una caución de 90 mil pesos.
El fiscal realizó su alegato durante una hora y 40 minutos. En ese tiempo repasó lo ocurrido en la sala de audiencias durante el último mes, desde el inicio del juicio el 14 de septiembre.
El Tribunal Oral Federal integrado por los jueces José María Escobar Cello, María Ivón Vella y Luciano Lauría, programó para el próximo lunes 19 de octubre por la mañana la continuidad de los alegatos, que de ahora en más estarán a cargo de las defensas de los importados.
La declaración de joven testigo de los hechos del 9 de mayo aportó una nueva hipótesis sobre el crimen del joven baigorriense: aseguró que la víctima dijo haber participado del asesinato de Antonio "Tofu" Hereñú y que esa confesión desató una reacción que terminó en una persecución y un homicidio a puñaladas en una zona de monte de Capitán Bermúdez
El proyectil fue encontrado por un alumno en un salón de la institución ubicada sobre calle Corrientes.
El agente fue reconocido por empleados de un bar de la Terminal Mariano Moreno cuando regresó al mismo local donde había quedado filmado sustrayendo un teléfono dos semanas atrás.