En el trío de maleantes había una mujer que actuó para distraer a la víctima. Sucedió en la zona norte de Rosario.
Un hombre de 75 años fue sorprendido por tres delincuentes en su casa de la zona norte de Rosario. Entre los maleantes había una mujer que actuó como señuelo para distraer a la víctima y facilitar la tarea de sus cómplices.
Según fuentes policiales consultadas por La Capital, los ladrones se llevaron unos 6 mil dólares, 800 pesos, una pistola Bersa y un teléfono celular, entre otras pertenencias.
El atraco ocurrió ayer a la tarde en Olivé al 1300 y la víctima fue identificada como Jorge G., de 75 años. De acuerdo a lo que se pudo reconstruir, todo ocurrió cuando alguien llegó hasta la casa y tocó timbre.
Jorge abrió la puerta y se encontró con una mujer que le hizo una consulta por una calle. Lo cierto fue que en un momento de distracción, aparecieron dos hombres que portaban armas de fuego.
El vecino fue empujado hacia el interior de la casa y una vez adentro, los ladrones lo redujeron y luego se apoderaron de unos 6 mil dólares, 800 pesos, una pistola Bersa, que Jorge tenía registrada a su nombre, y un teléfono celular.
La denuncia por este hecho quedó radicada en la seccional 9ª.
En un procedimiento ordenado por la Justicia secuestraron distintas autopartes entre las que encontraron restos de un Chevrolet Corsa que había sido denunciado como sustraído en marzo, a cinco cuadras del lugar.
La investigación, que comenzó hace más de un año, tenía como objetivo comprobar la existencia de un establecimiento rural en la localidad de Mercedes donde, según denuncias, se mantenía a empleados en condiciones precarias
La víctima presenta quemaduras en brazos, piernas, muslos, manos y espalda. Denunció haber sido atacada con ácido por un hombre hace dos semanas
El estudio del cuerpo de la criatura determinó las ausencia de signos de abuso y maltrato físico. Las lesiones en la parte genital eran producto de una dermatitis. Presentaba una otitis avanzada.
Sucedió en la ciudad de Santa Fe. La persona que tomó el crédito es el propietario del local comercial en el que estaba el teléfono de la víctima. El fallo ordenó el cese del cobro a través de una billetera virtual.