El representante del departamento San Lorenzo, Armando Traferri, dijo que no es la primera vez que alguien de su entorno sufre un hecho de este tipo y lo vinculó con sus denuncias contra la venta de drogas. Habló de complicidad de la fuerza de seguridad e incluso de la política.
El senador provincial por el departamento San Lorenzo, Armando Traferri, denunció un extraño episodio del que fue víctima su hija, en el que aparecen involucrados un prófugo de la cárcel de Coronda y una banda de ladrones de autos y narcotraficantes, y por el que deslizó sospechas hacia la policía y también hacia la política. Traferri dijo que no es la primera vez que alguien de su familia o su entorno es víctima de un hecho violento, y los vínculo con sus denuncias contra el narcotráfico. Nada de esto, opinó, es azaroso.
Desde su banca, y ante la mirada de sus pares, el legislador contó que a su hija le robaron el auto a punta de pistola y que después fueron él y un colaborador quienes encontraron el coche y no la policía, que recién actuó después de su investigación privada.
El robo fue el jueves de la semana pasada, cerca de las 22.30. Cuando su hija estacionó el auto en inmediaciones de su domicilio, en Rosario, se encontró con que un hombre armado salió de atrás de un auto y la amenazó con un arma. Ella salió corriendo y el delincuente se subió y se llevó el auto, que había quedado con la llave puesta.
La hija hizo la denuncia al 911 y la policía tardó 45 minutos en llegar al lugar. El propio Traferri comunicó la situación al ministro de Seguridad de la provincia, Maximiliano Pullaro y al fiscal regional Jorge Baclini.
Al día siguiente, el viernes, un conocido de Traferri le dijo que un auto como el de su hija había sido visto en Capitán Bermúdez. A partir de ahí Traferri empezó auna investigación privada con un colaborador suyo, que el sábado a la tarde pudo averiguar que el coche estaba en manos de una banda pesada dedicada al robo de autos, entraderas y tráfico de drogas.
El mismo sábado el colaborador de Traferri pudo corroborar ese dato y le pasaron la información a la policía, con el dato incluso de dónde se encontraba el vehículo.
La policía fue al lugar cerca de las 20. Era un espacio que según Traferri la banda en cuestión usaba como base de operaciones. Dentro del auto, había una documentación a nombre de Gaspar Raimonda, un evadido de Coronda desde hace 15 meses.
Sin embargo, tuvieron que esperar ocho horas una orden de allanamiento. En el lugar detuvieron a dos personas, una de ellas Raimonda.
Traferri cuestionó que haya sido él quien tuvo que avisar a la policía y no al revés. E insistió en que sufre él o alguien de su entorno un hecho de este tipo después de denunciar narcotráfico en su región. En esos días, recordó, había hecho declaraciones vinculadas al clan Zacarías, que a su criterio sigue operativo.
Traferri aludió a una supuesta complicidad de la Policía Santafesina y habló también de la relación de este tipo de delitos con la política.
También dijo que le llamaba la atención que pese a que el robo se produjo una semana atrás y que en el medio había un evadido con pedido de captura la información no había salido aún a la luz pública.
En un procedimiento ordenado por la Justicia secuestraron distintas autopartes entre las que encontraron restos de un Chevrolet Corsa que había sido denunciado como sustraído en marzo, a cinco cuadras del lugar.
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La víctima presenta quemaduras en brazos, piernas, muslos, manos y espalda. Denunció haber sido atacada con ácido por un hombre hace dos semanas
El estudio del cuerpo de la criatura determinó las ausencia de signos de abuso y maltrato físico. Las lesiones en la parte genital eran producto de una dermatitis. Presentaba una otitis avanzada.
Sucedió en la ciudad de Santa Fe. La persona que tomó el crédito es el propietario del local comercial en el que estaba el teléfono de la víctima. El fallo ordenó el cese del cobro a través de una billetera virtual.