El pasado día miércoles alrededor de las 18:15 en calle Río Carcaraña al 200, en barrio Playa Grande se produjo el robo de una camioneta Toyota Hilux 4×4, doble cabina de color negro.
Su titular que es de Rosario, tiene una casa de fin de semana en ese lugar, dejo las llaves puestas en el rodado y eso permitió la oportunidad al malviviente para llevarse el vehículo. Posteriormente por las cámaras de la zona pudo determinarse que el delincuente tomó ruta 21, y luego la 16. El Comando dió aviso a todos los destacamentos de la zona pero no pudo darse con el vehículo.
Posteriormente con algunas indagaciones policiales pudo establecerse la posibilidad que el ladrón haya sido visto caminando por el barrio momentos previos al hecho. Esto resulta de la descripción visible por las cámaras, contrastado con el testimonio de algunos vecinos. No obstante por ahora son solo indicios en la investigación.
Según fuentes policiales, este tipo específico de rodado es muy buscado por los delincuentes, ya que luego son desgüazados y vendidas sus partes como repuestos. Situación parecida que ocurría años atrás con los Fiat Uno o Duna.
El acusado, de 30 años, habría golpeado, amenazado y privado de la libertad a su pareja durante un violento episodio ocurrido el 23 de agosto. La Justicia dispuso su prisión preventiva hasta el 2 de octubre.
Fue este miércoles, en la ciudad del centro de la provincia de Santa Fe. Aunque falta confirmación oficial, en principio falleció por asfixia. Testimonios de maltratos contra el pequeño abonan la hipótesis fiscal inicial
Daniel Alejandro Rosatelli, integrante de la Policía entrerriana, quedó detenido este miércoles en el marco de una investigación por narcotráfico. La camioneta utilizada para transportar el cargamento habría sido provista por el funcionario. La Justicia busca determinar qué grado de participación tuvo y qué sabía sobre el uso del vehículo
La adquisición online de morrales estancos realizada en 2025 fue una de las pistas que permitió reconstruir la logística de una organización criminal bonaerense desbaratada el fin de semana. Las características de los recipientes permitieron conectar una carga de 35 kilos que apareció a la deriva en Monte Hermoso, en enero, con los 499 kilos secuestrados en San Nicolás, a punto de ser introducidos en un buque que se dirigía a ultramar