Este miércoles al anochecer, en un sector peligroso y sin iluminación, despistó un auto con un matrimonio y sus nietos. No hubo heridos de gravedad. La saga de siniestros similares en mayo.
Otra vez la llamada “curva de la muerte” de la ruta 33 como epicentro de un siniestro vial en la región. Este miércoles al anochecer despistó y volcó un auto con cuatro personas, en el cuarto siniestro similar en apenas tres semanas.
El móvil de Telenoche (El Tres) reportó desde el lugar que se trata de un coche Nissan Tiida en el que viajaba un matrimonio y sus dos nietos, menores de edad, quienes a pesar del brusco accidente no sufrieron heridas de gravedad.
El sector, sobre el ingreso a la localidad de Pérez, no tiene iluminación y se presumía que el conductor circulaba a alta velocidad y no se percató de la curva, que no está lo suficientemente señalizada y muchos automovilistas que no conocen la ruta sufren a menudo la misma situación, incluso de día y con buena visibilidad.
El auto quedó con las rudas para arriba en la cuneta y sus ocupantes pudieron salir por sus propios medios. Al lugar llegó una ambulancia pero atendió a las personas accidentadas en el lugar, sin necesidad de trasladar a ninguna.
La saga de mayo
Es el cuarto siniestro de este tipo que ocurre en ese lugar emblemático de la ruta 33 en las últimas tres semanas. El primero de esta saga fue el despiste de un camión cargado de harina, procedente de Brasil, que el sábado 7 de mayo arrancó los guardarrails y la cartelería que advertía a los conductores de esa curva muy peligrosa.
Luego de eso despistaron otros dos vehículos: un auto el miércoles pasado, que terminó en el zanjón lateral, y una trafic fúnebre que transportaba un cuerpo desde Bariloche a Granadero Baigorria y también fue a parar a la cuneta a la vera de la ruta.
Hugo Dante Grasso fue hallado este lunes con una herida de arma de fuego en el abdomen en su casa de Bonpland al 800. La fiscal que interviene en el caso dejó detenido, momentáneamente, a su hijo, de 34 años
El cuerpo del joven de 19 años fue localizado este jueves en la zona del monte Celulosa. Hay un menor de edad aprehendido por el crimen. Más temprano hubo disturbios frente al domicilio de los sospechosos
Un joven de 27 años murió este martes tras recibir un disparo de escopeta en la cabeza mientras participaba de una cacería de jabalíes en el río Paraná. El hecho es investigado, por el momento, como un accidente.
Fue encontrado en avanzado estado de descomposición a unos 70 metros de la costa. El Instituto Médico Legal confirmó que se trata del joven de 19 años