El acusado de balear el edificio de Oroño 940 el pasado miércoles 28 de septiembre fue arrestado en por la Policia Federal en San Lorenzo al 2200.

Así detenían este miércoles al sospechoso de haber atacado Tribunales Federales (Alan Monzón/Rosario3)
La Unidad Antiterrorista de la Policía Federal detuvo este miércoles al acusado de balear una garita de seguridad en el frente de los Tribunales federales de bulevar Oroño la madrugada 28 de septiembre pasado. El sospechoso, de 35 años, fue trasladado a dependencias federales y será indagado en las próximas horas. La investigación es llevada adelante por la Fiscalía Federal N° 1 a cargo de Javier Arzubi Calvo.
Tras la realización de múltiples medidas investigativas, la fuerza federal detuvo al sospechoso, Guillermo Sebastián C., en la calle. Después, procedió a dos allanamientos vinculados a esa persona en la zona céntrica de la ciudad. Uno de ellos fue en el local de avenida Pellegrini al 1400 donde trabaja el ahora arrestado.
Guillermo C., de acuerdo a los seguimientos que hicieron los agentes federales, usaba frecuentemente muchos celulares y fue visto por cámaras de seguridad arrojando zapatillas, papeles con anotaciones y chips de telefonía a un contenedor de residuos.
Las medidas fueron ordenadas por el Juzgado federal N°4 a cargo del juez Marcelo Bailaque.
El detenido cuenta con dos condenas del fuero provincial y son del viejo sistema procesal penal por robo calificado. Las dos penas fueron unificadas en 7 años y 10 meses de prisión, y ese monto venció el 18 de julio de 2020, según el sistema informático provincial.
Como dato de color, la Justicia provincial le había revocado en 2019 el régimen de salidas transitorias a Guillermo C. por no haber regresado de una de ellas.
La adquisición online de morrales estancos realizada en 2025 fue una de las pistas que permitió reconstruir la logística de una organización criminal bonaerense desbaratada el fin de semana. Las características de los recipientes permitieron conectar una carga de 35 kilos que apareció a la deriva en Monte Hermoso, en enero, con los 499 kilos secuestrados en San Nicolás, a punto de ser introducidos en un buque que se dirigía a ultramar