Este domingo por la noche la planta de Lamadrid al 300 bis fue blanco de una nueva amenaza violenta: tiraron dos explosivos molotov y dejaron una nota
Este domingo por la noche el frigorífico de Coto fue blanco de un nuevo ataque: tiraron dos explosivos molotov y dejaron una nota intimidatoria que estaría vinculada a una interna gremial, expuesta violentamente hace poco más de diez días con una balacera contra la sede del propio gremio. Ya la semana pasada, la planta de zona sur del Coto fue amenazada en una noche en la que también se perpetró un atentado contra el frigorífico Mattievich de Villa Gobernador Gálvez.
Según fuentes oficiales, este nuevo ataque contra la planta de Lamadrid al 300 bis ocurrió este domingo por la noche. Cerca de las 21.30, la policía fue notificada sobre explosiones contra el portón de ingreso del frigorífico. Investigaban la detonación de dos bombas molotov y una nota amenazante.
Este nuevo hecho se lee en el marco de la seguidilla de ataques contra frigoríficos luego de un primer ataque contra la sede del sindicato de la Carne a principios de mes. Además de Coto y Mattievich, en los últimos días fueron blancos de agresiones y amenazas los establecimientos de Paladini y Swift.
La hipótesis más fuerte sobre estos hechos gira en torno a una interna gremial. No sería la primera vez que en el rubro la disputa de poder sindical escala a estos niveles. En febrero del año pasado, el mismo edificio gremial de calle Fausta fue atacado a tiros.
El homicidio ocurrió este jueves cerca de las 18.30 en avenida Francia al 4800. Vecinos señalan a dos hombres que salieron de la vivienda como principales sospechosos
La investigación judicial revela la trama de amenazas que sufrió Diego Lavezzi. La detención de un pesado de la tribuna local pone al descubierto una red de aprietes vinculada al entorno del fútbol y el poder territorial.
Los arrestados serían los autores del robo a mano armada sufrido por un vecino de Fighiera el pasado viernes por la noche. El operativo se desplegó entre Pavón, Empalme y la autopista Rosario–Buenos Aires y permitió secuestrar un revólver calibre 32 y la motocicleta sustraída.