Lo dijo el ministro de esa cartera Raúl Lamberto, quien sugirió que preferiría dejar el cargo. No obstante, aclaró que "las decisiones se toman en conjunto".
“Después de más de tres años tiene que haber un cambio”, reiteró hoy el ministro de Seguridad de la provincia, Raúl Lamberto, respecto a lo que debería suceder en esa cartera, luego del cambio de autoridades previsto para el próximo 10 de diciembre, y dejando en claro cuál es su postura.
No obstante, aclaró que “yo soy militante político y las decisiones se toman en conjunto”.
Lamberto recordó hoy ante la prensa que cuando asumió al frente de la Seguridad dejó un cargo en la Legislatura que le gustaba “porque había que darle un perfil político al Ministerio”, según una decisión tomada por el gobernador Antonio Bonfatti, a la que calificó como “un acierto”.
“Todo lo que se ha vivido nos indicaba que hacía falta mucha presencia política y respaldo para poner en marcha un plan de seguridad”, agregó el ministro.
También manifestó su deseo de que la nueva estructura se “base en los equipos que se han formado, que son importantes para dar una nueva impronta en materia de seguridad”.
En cuanto a la reforma policial, Lamberto sostuvo que “va a necesitar mucho consenso y diálogo”, y coincidió en que “desde la Ley 2006 a la actualidad pasaron 10 años” y hoy la realidad no es la de ese entonces.
La Unidad Penitenciaria Nº 9 pasó de alojar 738 personas el 12 de septiembre a 802 el 27. La cifra representa cerca del 90% de su capacidad, estimada en 891 internos.
La diputada socialista impulsa los cambios para implementar un nuevo régimen de enjuiciamiento tras la reforma constitucional. “Tenemos que dejar atrás la lógica corporativa y avanzar hacia un sistema con más transparencia, control y reglas comunes”, sostuvo.