La ministra de Infraestructura, Silvina Frana, concedió un incremento en la tarifa de la luz en dos tramos a partir de febrero, y posteriormente en el mes de abril
El gobierno provincial autorizó un porcentaje de incremento en la tarifa de la Empresa Provincial de la Energía (EPE), en consonancia con el incremento de las tarifas mayoristas y con lo ya anticipado por el gobernador Omar Perotti a fines de enero. En ese entonces, en declaraciones a Radio 2, el mandatario había confirmado incrementos, pero con condiciones: que no excedan la inflación.
El ministerio de Infraestructura, Servicios Públicos y Hábitat, a través de la Resolución 80/2022, autorizó la actualización de los cuadros tarifarios solicitados por la EPE, con una variación promedio del 25% respecto de las tarifas vigentes al 31 de diciembre del 2021. Será en dos tramos: en febrero y en abril.
Asimismo, el ministerio ordenó a la EPE proponer dentro de los 90 días de emitida la resolución, un Régimen Especial Tarifario destinado a las Cooperativas de Agua Potable que operan en la provincia.
Según informaron desde el gobierno provincial, la medida busca disminuir el impacto en el bolsillo de los santafesinos y atender la realidad socioeconómica actual. En tal sentido, anunciaron que se profundizarán las acciones pertinentes para fortalecer el Programa EPE Social para la ampliación y mejoras en la prestación del servicio público de electricidad en barrios populares.
"Las empresas hay que cuidarlas, tienen que tener como mínimo su capacidad operativa resguardada, si no, la prestación de servicios se debilita”, había argumentado el gobernador a favor de un aumento de luz y también de agua, pero no de cualquier aumento, sino uno que “acompañe el bolsillo de la gente”.
La provincia difundió las cifras oficiales del programa que premia la presencialidad en las aulas. El beneficio alcanza a una gran mayoría del personal educativo y busca reducir los niveles de ausentismo en el sistema público y privado.
La iniciativa apunta a trasladar las carreras clandestinas de las calles a un entorno controlado. El objetivo es reducir los riesgos de accidentes fatales y brindar un espacio seguro para los aficionados al cuarto de milla.