El gremio de profesores de la Universidad Nacional de Rosario decidió la medida de fuerza para el 25 de octubre “en disconformidad” con la paritaria firmada por la federación nacional.
Los docentes de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) nucleados en el gremio Coad anunciaron un paro para el próximo martes 25 de octubre, luego de que Conadu, la federación nacional, firmara esta semana una revisión paritaria por debajo de las proyecciones de inflación para lo que resta del año. El mismo día comenzará una medida de fuerza de los choferes de colectivos por 72 horas.
Según informaron desde Coad, de 1265 docentes que participaron de la votación, el 86,2% rechazó la oferta salarial y se manifestó a favor de continuar el plan de lucha con medidas de acción directa coordinadas nacionalmente. Por su parte, el 11,7% expresó su acuerdo con la oferta del gobierno y el 2,1% optó por la abstención.
Junto a otras organizaciones de base de todo el país, los docentes de la UNR decidieron ir al paro en “clara disconformidad” con la paritaria firmada por Conadu. “Exigimos salarios y jubilaciones dignas, necesitamos una recomposición salarial para dejar de perder”, expresaron mediante un comunicado.
El plan de lucha se inició durante septiembre, donde hubo una doble jornada de paros. Ahora, ante la falta de respuestas y lo que observan como un “retroceso en el poder adquisitivo”, llevarán a cabo una nueva medida de fuerza sin dictado de clases.
Desde Coad denuncian que la federación nacional “ignoró las necesidades” de los docentes y el último lunes cerró un acuerdo con el gobierno que deja a los salarios “por detrás de la inflación”.
El gremio cuestionó la negociación paritaria y no descartó una medida de fuerza los días 8, 9 y 10 de abril.
La provincia difundió las cifras oficiales del programa que premia la presencialidad en las aulas. El beneficio alcanza a una gran mayoría del personal educativo y busca reducir los niveles de ausentismo en el sistema público y privado.
La iniciativa apunta a trasladar las carreras clandestinas de las calles a un entorno controlado. El objetivo es reducir los riesgos de accidentes fatales y brindar un espacio seguro para los aficionados al cuarto de milla.