Los vecinos advirtieron sus gritos y encendieron una rueda para espantar el enjambre, pero no fue suficiente. Un colega suyo lo rescató desde una segunda grúa tras ser advertido. En otro episodio, una persona falleció por picadura de avispas en San Carlos Centro. Alergistas advierten que “el calor las vuelve más agresivas”

La grúa quedó varada en la altura por una falla y el hombre fue bajado con otra por un colega operario.
Un momento de conmoción vivieron los vecinos de Olmos y Génova, en Fisherton, este martes por la tarde, cuando un joven que trabajaba en el alumbrado público sobre una grúa resultó atacado por un gran enjambre de abejas, y la grúa se averió en la altura, por lo que durante varios minutos no podía escapar.
Vecinos escucharon los gritos y detectaron el hecho de mucha tensión. Encendieron una cubierta de auto para espantar las abejas con el humo, pero no fue suficiente. Y fue dado el aviso a un operario que estaba en la zona, quien se acercó a asistirlo desde una segunda grúa con un extinguidor.
Gracias a la pericia del segundo operario, el joven fue finalmente rescatado, y fue trasladado por una ambulancia de SIES e internado en el hospital Alberdi. Se encontraría estable pero delicado por la cantidad de picaduras.
El operario que lo rescató, Miguel, precisó al móvil de Telenoche (El Tres): “Estaba trabajando en la zona y me avisaron que un compañero se quedó varado en la grúa. Lo primero que vi es que estaba desvanecido con el panal de abejas alrededor. Me tapé y subí con la otra grúa, le pedí que se tire hacia mi caja para rescatarlo. Después se lo llevaron al centro médico”.
Sobre el estado en que fue encontrado el joven, recordó que “tenía toda la cara hinchada”, y destacó que “la gente ayudó mucho al encender la rueda”.
Un vecino que fue parte también recordó: “Los bomberos y ambulancias no llegaban, y estuvo unos 20 minutos así, hasta que lo vino a asistir el compañero. Estábamos como locos que no sabíamos como ayudarlo”.
El mismo vecino dio aviso a Defensa Civil para que intervenga, ya que el panal continuaba en altura cerca de las viviendas y el temor de los vecinos persistía. “Ese panal está ahí arriba hace un tiempo en esa columna, y ojalá puedan sacarlo”, expresó el hombre.
Un hombre murió picado por un enjambre de avispas
Un hombre de 62 años falleció y su esposa y cuñada debieron ser hospitalizadas luego de ser atacados por un enjambre de avispas en una zona rural de San Carlos Centro.
El hecho ocurrió cuando circulaban en auto por un camino de tierra con las ventanillas bajas y el vehículo fue invadido por los insectos. En medio de la desesperación, los tres descendieron del auto e intentaron huir corriendo.
La víctima fatal fue identificada como Benito Fernández, oriundo de Granadero Baigorria, quien era alérgico a las picaduras. Al llegar al lugar, los bomberos lo encontraron inconsciente y rodeado de avispas. Pese a las maniobras de reanimación realizadas en el Hospital Pedro Suchón, falleció.
Las dos mujeres fueron atendidas y estabilizadas: la esposa recibió el alta ese mismo día, mientras que la cuñada permaneció internada hasta el domingo. El ataque ocurrió en la zona rural de Olivares, cercana al ejido urbano de la localidad.
“El calor las vuelve más agresivas”
El alergista Miguel Vinuesa (Mat 11217) destacó que “el calor altera a los insectos, los vuelve más agresivos, hiperreactivos, hipersensibles. Entonces, son momentos donde estos ataques son mucho más frecuentes”.
Según explicó Vinuesa, son tres los insectos que pueden provocar reacciones alérgicas severas e inclusive mortales: las abejas, las avispas y las hormigas. Y explicó que “existen dos mecanismos por los cuales una lesión de este tipo puede producir la muerte: envenenamiento tóxico, que es cuando una gran cantidad de avispas inoculan veneno en la persona, o producto de alergia previa de la persona”.
En torno al fallecido en San Carlos Centro por las avispas, el especialista explicó: "Fue una cuestión accidental, no es previsible. Pero en líneas generales, lo que se recomienda, una vez generadas las picaduras, es tratar de acceder a algún servicio médico para contrarrestar los efectos que se estuvieran dando". Entonces aclaró que "lo que sí es tratable es la cuestión de las alergias"
El episodio tuvo lugar el domingo, cuando la Guardia del Hospital Fermín Salaberry atendió a siete personas, entre ellas menores, con lesiones de distinta gravedad. Una de las víctimas es un bañista que perdió parte de un dedo
El gobernador visitó el club, donde se disputa el torneo de tenis oficial del circuito internacional de la ATP perteneciente al Challenger Tour