Un operativo de tránsito tuvo como resultados 25 remisiones al depósito municipal. Nueve unidades fueron sancionadas por documentación irregular; el resto, por niveles de alcohol en sangre no permitidos.
La Secretaría de Control y Convivencia Ciudadana informó que anoche en Rosario se remitieron al corralón municipal un total de 25 vehículos. Los traslados se concretaron en el marco de un procedimiento preventivo llevado a cabo en las zonas gastronómicas y de entretenimiento más concurridas por los ciudadanos.
El secretario Pablo Seghezzo confirmó que este viernes a la noche y durante la madrugada de hoy se llevó a cabo un extensivo procedimiento de control vehicular con asistencia de personal de la Unidad Regional II de la Policía de Santa Fe. “Como hacemos cada fin de semana, mantuvimos una fuerte presencia preventiva en los lugares de la ciudad que son elegidos para el esparcimiento nocturno, a fin de garantizar la seguridad vial”, señaló.
De acuerdo a lo que precisó, se remitieron al depósito municipal 24 autos y una moto. De ese total, 9 fueron trasladados porque sus conductores no tenían al día los documentos requeridos para el desplazamiento urbano. “En tanto –indicó el secretario- unos 16 vehículos fueron sancionados porque se les practicaron test de alcoholemia a los conductores y los resultados fueron positivos”.
Cabe destacar que el nivel de alcohol en sangre más elevado fue de 1.20, cuando la norma vigente establece un máximo de 0.5 gramos permitidos. Los conductores fueron sancionados con el traslado de sus vehículos al corralón.
Marisa Servín y su esposo compraron un lote en barrio Los Ciruelos en 2007. Tras años de construcción y esfuerzo, descubrieron que el terreno no contaba con habilitación de venta. La Justicia falló en contra de los vecinos y hoy disponen de menos de un mes para saldar una suma millonaria y evitar la ejecución.
La unidad de la firma de Arroyo Seco viajaba sin pasajeros hacia la Terminal de Ómnibus de Rosario para tomar servicio. Los ocupantes intentaron apagar las llamas con matafuegos, pero el fuego consumió el vehículo. Afortunadamente no hubo heridos de gravedad.
La beba nació con una cardiopatía congénita compleja y atravesó largos meses de internación y delicadas intervenciones quirúrgicas. Hoy, tras recuperarse favorablemente, su mamá Eli necesita juntar fondos para saldar los costos médicos y finalmente regresar a casa.