Las acciones solidarias se multiplican en General Lagos y en esta oportunidad quién vuelve a dar un ejemplo de esta aseveración es la familia de Carina Riccioli quién ya inició los trámites para recibir a sirios que huyen de la guerra.
La joven apela a la solidaridad de la gente porque necesita que colaboren con lo que puedan porque dentro de aproximadamente dos meses arribarán a la localidad pero sin absolutamente nada y necesitan hasta hacer un curso de idioma.
Con respecto a los sirios hay mucha gente con prejuicio pero ellos no son muy diferentes a nosotros ya que hasta toman mate y no revisten ninguna peligrosidad como muchos creen ya que antes de enviarlos al país son estudiados por organismos internacionales con el fin de descartar cualquier tipo de antecedentes.
Se necesitan elementos para el hogar y de higiene personal y también la posibilidad de una propuesta laboral y alguien que pueda darle clases de castellano, y médico de cabecera. Es decir, se los puede ayudar desde un montón de lugares, la idea es que aquí estén de la mejor forma posible para que ellos desde acá puedan ayudar a quienes dejan en Siria.
La realidad de la ciudad de la que huyen es tan grave como en otras porque viven situaciones de inestabilidad constante porque los civiles viven en un contexto de bombardeo incesante y a la noche no tienen electricidad, agua casi no tienen y la temperatura en verano roza los 50 grados, por supuesto no hay trabajo, hay un ejemplo de un profesor de arte y literatura que cuida ovejas, la vida es casi imposible, y todas las familias están diezmadas por la muerte.
Marisa Servín y su esposo compraron un lote en barrio Los Ciruelos en 2007. Tras años de construcción y esfuerzo, descubrieron que el terreno no contaba con habilitación de venta. La Justicia falló en contra de los vecinos y hoy disponen de menos de un mes para saldar una suma millonaria y evitar la ejecución.
La unidad de la firma de Arroyo Seco viajaba sin pasajeros hacia la Terminal de Ómnibus de Rosario para tomar servicio. Los ocupantes intentaron apagar las llamas con matafuegos, pero el fuego consumió el vehículo. Afortunadamente no hubo heridos de gravedad.
La beba nació con una cardiopatía congénita compleja y atravesó largos meses de internación y delicadas intervenciones quirúrgicas. Hoy, tras recuperarse favorablemente, su mamá Eli necesita juntar fondos para saldar los costos médicos y finalmente regresar a casa.