Una grave situación ambiental y sanitaria fue reportada por vecinos del Barrio Río Sol en las últimas horas. Según el testimonio de los frentistas, se han contabilizado al menos ocho caballos fallecidos en un predio rural ubicado inmediatamente detrás de la plaza del barrio.
El reclamo surge no solo por la pérdida de los animales, sino por las consecuencias inmediatas para los habitantes de la zona. La descomposición de los cuerpos, a la intemperie y sin el tratamiento sanitario adecuado, ha generado una invasión de moscas y olores nauseabundos que afectan directamente a quienes utilizan el espacio público y a las viviendas cercanas.
"No se aguantan las moscas en el campo que está pegado a la plaza", expresó uno de los denunciantes, remarcando que el lugar es un punto de encuentro para niños y familias que ahora se ve condicionado por este foco de contaminación.
Los vecinos solicitan la urgente intervención de las autoridades de Sanidad Animal y Servicios Públicos para:
Retirar los restos de los animales de manera segura.
Investigar las causas de la muerte de los equinos (para descartar enfermedades infectocontagiosas).
Realizar tareas de fumigación y limpieza en el perímetro del campo y la plaza.
Hasta el momento, se desconoce quiénes son los propietarios de los animales y del terreno en cuestión, por lo que el pedido de los vecinos también apunta a que se identifique a los responsables de esta negligencia.