Una vecina hizo público un reclamo por irregularidades en el servicio de transporte público en Arroyo Seco, señalando la existencia de paradas indicadas donde los colectivos no se detienen.
Según relató, la situación ocurrió en la esquina de Rivadavia e Hipólito Yrigoyen, donde existe un cartel que indica “parada de ómnibus”, pero —asegura— las unidades no frenan en ese punto.
La mujer contó que en la mañana intentó abordar el colectivo en Acceso Autopista y Garaghan, pero no pudo hacerlo porque la unidad pasó completa. Ante esto, decidió caminar hacia otra parada para intentar subir al siguiente servicio. Sin embargo, al llegar a la zona de Talleres, tampoco logró abordar, ya que la conductora no se detuvo y le indicó que la parada estaba más adelante.
“Estaba esperando al lado del cartel que dice parada de ómnibus”, expresó, marcando la confusión que genera la señalización en la vía pública.
Además, advirtió que esta problemática se repite a diario, obligando a los usuarios a trasladarse entre paradas sin garantía de poder viajar. A esto se suma la falta de garitas, lo que implica esperar a la intemperie, incluso bajo la lluvia.
La situación se agrava en casos particulares, ya que la vecina señaló que se encuentra embarazada y cuestionó la falta de empatía por parte de la conductora al no detenerse en el lugar señalado.
El reclamo vuelve a poner en evidencia dificultades en el servicio de transporte que afectan a vecinos que dependen del colectivo para trasladarse diariamente.
Con el apoyo de todos los bloques, se aprobó una resolución para mantener reuniones clave todos los jueves por la mañana. Advierten que si no se modifica la normativa antes de que venza la prórroga actual, se congelará el ingreso de nuevos loteos en la ciudad.
La iniciativa impulsada por Murina, Serra, Attoresi y Delorenzi busca que todos los expedientes de loteos y edificaciones complejas pasen directamente al Concejo en pleno, eliminando instancias previas que quitaban efectividad al sistema.
Mediante una minuta de comunicación aprobada por unanimidad, los ediles instan al Ejecutivo a buscar los tensores originales de la estructura. Aseguran que engancharlos ahorraría mucho dinero y tiempo, evitando el riesgo de un derrumbe inminente.