En una jornada marcada por una fuerte carga política y judicial, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió a presentarse ante el Tribunal Oral Federal N.º 7 en el marco de la denominada "Causa Cuadernos". Durante su declaración, la exvicepresidenta reafirmó su postura de que la causa forma parte de un entramado de persecución judicial (lawfare) diseñado para excluirla de la vida política.
La audiencia, que se desarrolló bajo un clima de gran expectativa, permitió a la defensa de Kirchner cuestionar nuevamente los pilares de la instrucción que inició el fallecido juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli.
Cristina Kirchner centró su exposición en desacreditar la metodología utilizada durante la etapa de instrucción. Entre los ejes principales de su defensa se destacaron:
Críticas a la instrucción: Calificó la investigación como un "guion cinematográfico" y arremetió contra la figura de los arrepentidos, sugiriendo que las declaraciones fueron obtenidas bajo presión.
Ataque a Bonadio y Stornelli: La exmandataria insistió en que el proceso estuvo viciado desde su origen y que hubo una "clara intencionalidad política" en la selección de las pruebas y los imputados.
Inexistencia de pruebas directas: La defensa sostuvo que no existen registros fílmicos, fotográficos ni pruebas materiales sólidas que la vinculen directamente con el esquema de recaudación de fondos mencionado en los escritos de Oscar Centeno.
"Esta causa no es justicia, es un mecanismo de disciplinamiento político", sentenció la expresidenta durante su alocución ante los jueces del Tribunal.
El juicio oral por la Causa Cuadernos es uno de los procesos más complejos de la historia judicial argentina, con decenas de imputados entre exfuncionarios y empresarios de primera línea. El tribunal se encuentra actualmente en la etapa de recepción de testimonios y declaraciones de los principales acusados, un proceso que se estima se extenderá durante varios meses debido al volumen de la prueba documental.
Mientras la fiscalía sostiene que existió una asociación ilícita para el cobro de sobornos vinculados a la obra pública, las defensas de los exfuncionarios apuestan a la nulidad de la causa basándose en presuntas irregularidades en el manejo de los manuscritos originales de Centeno.
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