La balanza municipal para el pesaje de camiones llegó a Arroyo Seco en abril de 2018 durante la gestión del ex intendente Nizar Esper y con un objetivo claro: controlar el tránsito pesado dentro del ejido urbano y evitar el deterioro de las calles provocado por el exceso de carga. En aquel momento, el equipamiento había sido homologado por el INTI y se avanzó incluso en la capacitación del personal municipal para su correcto uso y la confección de actas.
Durante los primeros meses, la herramienta fue presentada como un avance importante en materia de control y seguridad vial, y como una respuesta a un reclamo histórico de los vecinos que padecen el paso constante de camiones con sobrepeso dentro de la localidad y por arterias principales.
Sin embargo, con el paso del tiempo la balanza comenzó a quedar cada vez más relegada. Si bien en 2019 se registraron procedimientos vinculados a camiones con exceso de carga, su utilización nunca se consolidó como un sistema estable. Antes del inicio de la pandemia, ya se hablaba de problemas administrativos, demoras en la homologación y dificultades para sostener los controles.
Para diciembre de 2021, Extremo Diario publicó que la balanza seguía fuera de servicio, a pesar de haber sido comprada y homologada años antes. En esa oportunidad se detallaba que se trataba de un equipo de origen suizo y que su costo había sido significativo para el municipio, sin que hasta entonces se hubiera logrado una puesta en funcionamiento sostenida.
En 2024, el tema volvió a la agenda pública. Vecinos y concejales reclamaron nuevamente que se utilizara la balanza para controlar el peso de los camiones que atraviesan la ciudad, señalando el impacto que el tránsito pesado genera en el estado de las calles y en la seguridad vial. Pese a esos pedidos, el dispositivo continuó sin cumplir el rol para el cual fue adquirido.
La última novedad llegó recientemente a través de declaraciones del Coordinador de Seguridad Municipal, Carlos Márquez, quien explicó que las balanzas de control de carga fueron retiradas de todos los municipios por disposición provincial. Según el funcionario, la medida se enmarca en una modificación del régimen de control de cargas y en la derogación de la Ley 13.838, lo que habría dejado sin competencia a los gobiernos locales para realizar este tipo de controles.
De esta manera, una herramienta que arribó a Arroyo Seco en 2018 como una promesa de control y ordenamiento del tránsito pesado, terminó quedando atrapada entre demoras administrativas, falta de continuidad en su uso y cambios en el marco normativo provincial. Hoy, la balanza forma parte de una larga lista de proyectos que, pese a las expectativas iniciales, nunca lograron traducirse en una solución concreta para los vecinos.
Los paritarios de la Federación Aceitera y Desmotadora (FTCIODyARA) y del Sindicato de Trabajadores Aceiteros y Desmotadores de Algodón del Chaco (STADYCA) alcanzaron un acuerdo con los representantes de la parte empresaria en la negociación paritaria salarial de los obreros y empleados desmotadores de algodón.
La vicepresidenta comunal, Natalia Giovacchini, pisa fuerte y toma cada vez más trascendencia en la localidad, no solamente en distintos encuentros sino también en proyectos y gestiones conjuntas sumamente importantes: "El futuro político siempre es una consecuencia del trabajo que se hace en el presente", afirmó, y destacó su labor al lado de Esteban Ferri, quien confió en ella: "Él confía plenamente en mi capacidad de gestión y yo valoro su experiencia y su generosidad política", expresó.
La secretaría de Cultura, Deporte y Educación del gobierno de Tonelli no ofreció nada más que un número clown, que se repitió dos días en el anfiteatro y en la plaza San Martín, pensando en las vacaciones de invierno. La escueta gestión y medida obligó a los niños y familias de la ciudad a "escapar" hacia otras localidades donde, por ejemplo, ofrecieron alternativas durante una semana completa.
El área del Estado local informó cuáles son las principales problemáticas que vienen detectando en su comunidad, sobre todo después del cierre de sectores y empresas de la región. La búsqueda laboral, y el pago de servicios como gas y luz son los principales problemas que acogen a los vecinos.