En zona rural de Sanford, un ganadero alertó por la presencia de una aeronave clandestina y dos 4x4 que huyeron a toda velocidad. La policía de la región montó un operativo, pero no hubo novedades

Investigan el escape de camionetas que tuvieron contacto con un avión clandestino. (Ilustrativa-Comuna de Sanford)
Un criador de ganado que alquila una porción de campo en la zona rural de Sanford denunció este miércoles el aterrizaje clandestino de una avioneta y la presencia de dos camionetas que escaparon a toda velocidad. Por las características del episodio, los investigadores sospechan de un nuevo narcobombardeo en la región.
Según informó la Jefatura de Policía de Casilda, el productor se comunicó por la tarde con la comisaría local para reportar que había observado el despegue de una aeronave desde su campo y la huida de dos camionetas tipo Amarok (ajenas al pueblo) por un camino rural que conecta con la localidad de Fuentes.
El denunciante aclaró que no había autorizado ningún tipo de aterrizaje y que no se trataba de un avión fumigador.
Con estos datos, la Central 911 dio aviso a personal de Los Pumas de Chabás y a agentes de las comisarías de Fuentes, Bigand, Chabás y Villa Mugueta. Pese al operativo cerrojo que se montó en la zona, no hubo detenidos ni secuestros.
El incidente agitó otra vez la alarma por los vuelos clandestinos en campos del sur provincial. El 3 de junio pasado, dos tripulantes fueron detenidos tras un aterrizaje de emergencia en un campo de Estación Díaz, también en Santa Fe, con una avioneta que había partido desde Bolivia. En su interior hallaron siete bidones de combustible y 30.500 dólares.
Según la Fiscalía Federal, los acusados –un piloto boliviano y otro peruano– habrían hecho un vuelo clandestino con destino a una estancia en Arroyo del Medio, en el norte de la provincia de Buenos Aires, donde se presume que podrían haber dejado una carga de estupefacientes.
Ambos fueron imputados por contrabando de divisas mediante transporte aéreo, conducción sin habilitación, cruce clandestino de frontera y falsificación o alteración de objetos registrados, todos en concurso real.
Un joven de 27 años murió este martes tras recibir un disparo de escopeta en la cabeza mientras participaba de una cacería de jabalíes en el río Paraná. El hecho es investigado, por el momento, como un accidente.
Fue encontrado en avanzado estado de descomposición a unos 70 metros de la costa. El Instituto Médico Legal confirmó que se trata del joven de 19 años
Tras varios días de incertidumbre, las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo de la mujer de 48 años. El hallazgo se produjo en una zona rural y la justicia ya investiga las causas del deceso.
Ángel tenía 4 años y falleció tras ser llevado al hospital. Primero se planteó la hipótesis de una muerte natural, pero con el correr de la investigación esta perdió fuerza y la Justicia apunta a las últimas personas que estuvieron con él