El responsable de Ciervo Blanco, el lugar al que dos clientes denunciaron porque quisieron irse por las condiciones higiénicas y supuestamente no los dejaban, sostuvo que buscaron cobrarles porque encontraron que “el baño estaba usado”. Además, señaló que “detenido no quedó nadie”
El encargado del motel de Circunvalación y Brassey salió al cruce de la pareja que realizó una denuncia porque supuestamente los dejaron salir del lugar y tuvieron que llamar a la policía. Facundo Díaz, como se identificó en Radio 2, aseguró que el hombre y la mujer buscaban irse sin pagar tras haber usado el baño de una de las habitaciones.
La versión de los clientes fue que, al notar que las condiciones higiénicas del lugar no eran las mejores decidieron retirarse. Fue allí cuando les exigieron el pago de la habitación para abrirles el portón y ellos llamaron a un patrullero.
En su descargo, el encargado de Ciervo Blanco aseguró que en ningún momento fue detenido. “Fui yo la persona que fue a la comisaría a las 22.45. Estuve demorado ahí como estuvo la pareja. Detenido no quedó nadie”, señaló.
Luego, expresó: “Por sus quejas, la pareja dice que se va de la habitación número seis para ocupar otra. Entonces, cuando apuntan al portón, primero vamos a revisar la habitación antes de abrir, algo que hacemos siempre”.
“Ahí nos encontramos con que el baño estaba usado. El piso sucio, las toallas usadas, etécera, y se les quiso cobrar la habitación”, agregó, en diálogo con La primera de la tarde.
“Tengo 20 años en este negocio. Me cansé de ver gente que en cinco minutos hace lo que tiene que hacer, paga y se va”, señaló Facundo Díaz, quien explicó que “la habitación es hecha por dos mucamas y después pasa la encargada del turno” para verificar el estado.
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