Un hombre que conducía por la autopista Rosario-Buenos Aires murió tras perder el control de su auto y caer en una zanja. Era oriundo de Buenos Aires
Arroyo Seco.- Un hombre murió esta mañana en la autopista Rosario-Buenos Aires, a la altura de Arroyo Seco, tras volcar su auto y caer en una zanja.
Fuentes policiales informaron que este miércoles, a las 8.20, se produjo un accidente en el kilómetro 266 de la ruta que comunica Buenos Aires con la ciudad. En el lugar, un Peugeot 504 de color bordó terminó en una zanja, al costado del camino.
Su conductor, identificado como Ramón Schaab, de 58 años, oriundo de La Matanza, Buenos Aires, perdió la vida en el momento. Su acompañante, un chico de 14 años, sufrió traumatismos en el cráneo y varias contusiones. Fue llevado al hospital de Niños Víctor J. Vilela y estaba fuera de peligro.
De acuerdo a los primeros datos que se difundieron, la víctima fatal habría perdido el control del volante y terminó fuera de la ruta. Se descartó la participación de otro vehículo en el accidente.
El acusado, de 30 años, habría golpeado, amenazado y privado de la libertad a su pareja durante un violento episodio ocurrido el 23 de agosto. La Justicia dispuso su prisión preventiva hasta el 2 de octubre.
Fue este miércoles, en la ciudad del centro de la provincia de Santa Fe. Aunque falta confirmación oficial, en principio falleció por asfixia. Testimonios de maltratos contra el pequeño abonan la hipótesis fiscal inicial
Daniel Alejandro Rosatelli, integrante de la Policía entrerriana, quedó detenido este miércoles en el marco de una investigación por narcotráfico. La camioneta utilizada para transportar el cargamento habría sido provista por el funcionario. La Justicia busca determinar qué grado de participación tuvo y qué sabía sobre el uso del vehículo
La adquisición online de morrales estancos realizada en 2025 fue una de las pistas que permitió reconstruir la logística de una organización criminal bonaerense desbaratada el fin de semana. Las características de los recipientes permitieron conectar una carga de 35 kilos que apareció a la deriva en Monte Hermoso, en enero, con los 499 kilos secuestrados en San Nicolás, a punto de ser introducidos en un buque que se dirigía a ultramar