Se trata de Sergio Camaratta, de la comisaría de Valeria del Mar. Fue quien prestó la logística, el "aguantadero" y la protección a los autores materiales del asesinato. Falleció en el penal de Dolores.
Sergio Camaratta, ex jefe policial de Valeria del Mar condenado por el crimen del fotógrafo José Luis Cabezas, falleció en una cárcel de de Dolores.
Camaratta murió en el penal bonaerense víctima de un cáncer que padecía hace un tiempo, lugar donde cumplía la condena por ser partícipe del crimen del reportero gráfico, ocurrido en el verano de 1997.
El jefe de la seccional de Valeria y el ex oficial de la policía bonaerense Aníbal Luna eran los únicos dos detenidos que tenía la causa. Camaratta fue quien había prestado la logística, el “aguantadero” y la protección a los autores materiales del asesinato.
La Cámara Penal de Dolores lo condenó el 2 de febrero de 2000. Junto a Luna, fueron hallados responsables de las tareas de inteligencia previas al secuestro del fotógrafo. En ese juicio también se comprobó que Camaratta había financiado a los criminales.
Sin embargo, tres años después el Tribunal de Casación bonaerense les redujo sus penas gracias al polémico beneficio del “2×1″ que les permitió salir en libertad
Finalmente, la Corte Suprema ratificó la sentencia original en 2007 y Camaratta volvió a prisión en 2010.
La investigación, que comenzó hace más de un año, tenía como objetivo comprobar la existencia de un establecimiento rural en la localidad de Mercedes donde, según denuncias, se mantenía a empleados en condiciones precarias
La víctima presenta quemaduras en brazos, piernas, muslos, manos y espalda. Denunció haber sido atacada con ácido por un hombre hace dos semanas
El estudio del cuerpo de la criatura determinó las ausencia de signos de abuso y maltrato físico. Las lesiones en la parte genital eran producto de una dermatitis. Presentaba una otitis avanzada.
Sucedió en la ciudad de Santa Fe. La persona que tomó el crédito es el propietario del local comercial en el que estaba el teléfono de la víctima. El fallo ordenó el cese del cobro a través de una billetera virtual.
“La pérdida nos hizo un daño tremendo porque dejamos de hacer ese trabajo que tanto nos apasiona”, remarcó José, uno de los referentes del espacio junto a Analía