Sucedió durante el mediodía de este martes, mientras los fiscales Federico Carniel y Carlos Amad participaban de la audiencia del juicio por la causa Carbón Blanco. Un texto amenazante fue colocado en el parabrisas del auto de Amad, estacionado frente a la sede de la Fiscalía Federal de Resistencia. Investiga la justicia federal y se activaron los protocolos por parte de la Procuración General de la Nación
El texto rezaba: “AMAD MAL MOMENTO ELEGISTE PARA VOLVER VOS Y TU AMIGO CARNIEL NO LA VAN A PASAR NADA BIEN. LOS ESTAMOS OBSERVANDO, ESCUCHANDO SABEMOS TODO OJO. ZURDOS DE PORQUERIA”.
La maniobra de colocación del texto en la puerta misma de la Fiscalía Federal de Cámara que cuenta con una guardia de la Policía Federal y en pleno mediodía sorprende por su audacia, aunque probablemente contó a su favor con el hecho de que se encontraban tomando entrevistas del Programa de Ingreso Democrático e Igualitario a un número importante de inscriptos
Ante esta circunstancia, los fiscales realizaron la denuncia correspondiente y se abrió la investigación correspondiente y desde la Procuración General de la Nación se implementaron –según Protocolo- medidas de seguridad para los fscales y sus respectivas familias.
Fue este miércoles, en la ciudad del centro de la provincia de Santa Fe. Aunque falta confirmación oficial, en principio falleció por asfixia. Testimonios de maltratos contra el pequeño abonan la hipótesis fiscal inicial
Daniel Alejandro Rosatelli, integrante de la Policía entrerriana, quedó detenido este miércoles en el marco de una investigación por narcotráfico. La camioneta utilizada para transportar el cargamento habría sido provista por el funcionario. La Justicia busca determinar qué grado de participación tuvo y qué sabía sobre el uso del vehículo
La adquisición online de morrales estancos realizada en 2025 fue una de las pistas que permitió reconstruir la logística de una organización criminal bonaerense desbaratada el fin de semana. Las características de los recipientes permitieron conectar una carga de 35 kilos que apareció a la deriva en Monte Hermoso, en enero, con los 499 kilos secuestrados en San Nicolás, a punto de ser introducidos en un buque que se dirigía a ultramar