La fislca Karina Bartocci, a cargo del caso, ordenó el secuestro del libro de guardia de la seccional a fin de determinar quiénes visitaron la dependencia policial el día de la fuga.
La investigación de la fuga masiva de la seccional 24ª de la vecina ciudad de Granadero Baigorria, de la que escaparon a plena luz del día siete reclusos, tres de los cuales fueron recapturados, se orienta a determinar si hubo complicidad de parte del personal policial para facilitar la fuga.
La fiscal de la Oficina de Corrupción y Violencia Institucional, Karina Bartocci, trabaja en esa hipótesis junto a la División Judiciales. Por ello, se secuestró libro de guardia para corroborar quiénes estuvieron en la comisaría el día del hecho y días anteriores. Asimismo, se solicitó a la Policía de Investigaciones (PDI) un informe fotográfico, croquis del lugar y planimetría de la dependencia policial.
De este modo, se elaboró un informe de irregularidades de la comisaría en cuanto a seguridad que la fiscal evaluara y contrastara con notas enviadas por el comisario de la 24ª, en las que se solicitaba refuerzo de seguridad o traslado de detenidos dadas la deficiencias que había corroborado en los módulos de detención.
Por otra parte, se secuestró candado que clausuraba la puerta del penal y se pudo constatar que la mecánica de cerrado no era la correcta. Ahora lo que se trata de determinar es si fue intencional que así funcionara o venía fallado con anterioridad.
Vale recordar que todavía hay cuatros prófugos y que continúan las medidas para procurar su recaptura. En ese sentido, la fiscal ordenó el traslado de los restantes detenidos en la seccional 24ª, a fin de garantizar su custodia.
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