Fue el reclamo de José Luis Pascualini, vecino de Fighiera. El fin de semana ladrones ingresaron a su casa y los desvalijaron. El hombre sostiene que los responsables de los robos en la vecina localidad son “cuatro o cinco” personas del pueblo a las cuales todos conocen pero que nadie hace nada al respecto.
Dos televisores, un microondas, una filmadora, una cámara de fotos, celulares, una escopeta, alhajas de oro, una planchita para el cabello y alrededor de 10 mil pesos fueron parte del botin con el que se alzaron los ladrones el sábado por la noche de la casa de la familia Pascualini de Fighiera, domiciliada sobre calle Guido Spano al 600.
Sobre los hechos, José Luis Pascualini, el padre de familia, comentó que hace 40 años que vive en esta casa y lo que está pasando en Fighiera considera que no tiene precedentes; ya que en este último tiempo los robos son reiterados; y la mayoría que sufre hechos en sus viviendas, casualmente o no, tienen lugar mientras la familia se ausenta por algunas horas.
En este caso, los damnificados habían salido alrededor de las 21.30 y regresaron pasadas las 12 de la noche. Allí fue que descubrieron que tenían toda la casa revuelta, los roperos y cajoneras abiertas; y un desorden por doquier. Los delincuentes, según precisó Pascualini, ingresaron por una ventana lateral, levantaron la persiana, rompieron el postigo y de allí tuvieron vía libre para recorrer toda la propiedad. Y cabe decir, entraron y salieron por el mismo lugar.
Si bien el hombre no aportó ningún nombre, afirmó estar seguro de que el que los entregó “está en su barrio”. A su vez que se animó a decir que entiende que los responsables de los robos “son cuatro o cinco de acá del pueblo y de los que todo el mundo sabe, tanto el comisario como el intendente. Todos saben y nadie hace nada”.
La víctima denunció que un grupo de hombres ingresó a su vivienda de la zona oeste y le exigió tres millones de pesos. Según relató, le advirtieron que, si no entregaba el dinero, se quedarían con la propiedad
Las imágenes de una cámara de seguridad registraron una violenta escena ocurrida en una vivienda de Jesús María. La madre de la pequeña difundió el video en redes sociales y denunció a la cuidadora, quien trabajaba con la familia desde febrero
El efectivo, de 33 años, estaba asignado a tareas administrativas en la Sección Canes de Rosario y tenía retirada su pistola reglamentaria. Fue acusado de intentar ingresar a una vivienda de barrio Nueva Esperanza, donde recibió dos disparos del propietario al ser descubierto
El zaguero se movilizaba vía terrestre a Paraguay para firmar su contrato con Libertad. El defensor viajaba junto a su familia