Una familia que regresaba a Rosario después de un día al aire libre fue asaltada en el corredor a Buenos Aires a la altura de Villa Gobernador Gálvez. Les rompieron la llanta con un objeto y los amenazaron con armas de fuego.
Otra vez, una familia quedó a merced de ladrones en la autopista a Buenos Aires. Una pareja y su hijo fueron asaltados por dos hombres armados que los hicieron detenerse de un golpazo a una llanta. El marido, que llevaba el volante, se detuvo en la banquina porque pensó que había pinchado una goma.
Consultada por el periodista Pedro Levy (El Tres), una de las víctimas contó el robo que sufrió este domingo cuando regresaba a la ciudad con su marido y uno de sus hijos. Iban a 120 kilómetros por hora por la mano izquierda y tuvieron que frenar de golpe por un problema en una de las ruedas. La llanta se había abollado y desinflado el neumático.
“En cuestión de minutos dos hombre en moto se acercaron”, contó la mujer. Descubrieron sus armas y les exigieron todo lo que tuvieran de valor. Se llevaron los celulares de la pareja, el quipo de mate y el de pescar.
Como el hijo ocultó su celular pudieron llamar desde allí al 911.
El acusado, de 30 años, habría golpeado, amenazado y privado de la libertad a su pareja durante un violento episodio ocurrido el 23 de agosto. La Justicia dispuso su prisión preventiva hasta el 2 de octubre.
Fue este miércoles, en la ciudad del centro de la provincia de Santa Fe. Aunque falta confirmación oficial, en principio falleció por asfixia. Testimonios de maltratos contra el pequeño abonan la hipótesis fiscal inicial
Daniel Alejandro Rosatelli, integrante de la Policía entrerriana, quedó detenido este miércoles en el marco de una investigación por narcotráfico. La camioneta utilizada para transportar el cargamento habría sido provista por el funcionario. La Justicia busca determinar qué grado de participación tuvo y qué sabía sobre el uso del vehículo
La adquisición online de morrales estancos realizada en 2025 fue una de las pistas que permitió reconstruir la logística de una organización criminal bonaerense desbaratada el fin de semana. Las características de los recipientes permitieron conectar una carga de 35 kilos que apareció a la deriva en Monte Hermoso, en enero, con los 499 kilos secuestrados en San Nicolás, a punto de ser introducidos en un buque que se dirigía a ultramar