Una mujer de 33 años y su beba de cuatro meses sufieron hoy politraumatismos tras ser embestidas por un tren en Mendoza y Garzón, en la zona oeste de la ciudad de Rosario. Ambas fueron trasladadas al Hospital Centenario y se encuentran fuera de peligro, con lesiones leves. En la zona se reporta un importante congestionamiento vehicular por la presencia de ambulancias, agentes de tránsito y policía.
El subdirector del Sies, Cristian Bottari confirmó a La Capital que la madre, que trabaja como mucama en el Centenario y su pequeña beba quedaron enganchadas cuando querían cruzar las vías del ferrocarril, a en un accidente cuyas características investiga en la zona personal policial.
"La madre resultó con politraumatismos, en principio ninguno de consideración y el bebé tuvo hematomas en los muslos a raíz de los golpes que padecieron", agregó Bottari.
Al lugar acudieron dos ambulancias del Sies, que trasladaron a las heridas al Centenario. En la zona hay fuerte congestionamiento de tránsito.
El acusado, de 30 años, habría golpeado, amenazado y privado de la libertad a su pareja durante un violento episodio ocurrido el 23 de agosto. La Justicia dispuso su prisión preventiva hasta el 2 de octubre.
Fue este miércoles, en la ciudad del centro de la provincia de Santa Fe. Aunque falta confirmación oficial, en principio falleció por asfixia. Testimonios de maltratos contra el pequeño abonan la hipótesis fiscal inicial
Daniel Alejandro Rosatelli, integrante de la Policía entrerriana, quedó detenido este miércoles en el marco de una investigación por narcotráfico. La camioneta utilizada para transportar el cargamento habría sido provista por el funcionario. La Justicia busca determinar qué grado de participación tuvo y qué sabía sobre el uso del vehículo
La adquisición online de morrales estancos realizada en 2025 fue una de las pistas que permitió reconstruir la logística de una organización criminal bonaerense desbaratada el fin de semana. Las características de los recipientes permitieron conectar una carga de 35 kilos que apareció a la deriva en Monte Hermoso, en enero, con los 499 kilos secuestrados en San Nicolás, a punto de ser introducidos en un buque que se dirigía a ultramar